A fines del Siglo XIX un matemático alemán publicó por primera vez la Teoría de Conjuntos, que un siglo más tarde se comenzaría a enseñar en nuestras pampas bajo el título de Matemática Moderna.
Yo cursé la primaria en los 70’, hace tiempo, cuando en los almacenes aún había gallegos y no chinos. En torno a la Matemática Moderna existía una curiosa discusión –un vivido y cómico ejemplo del nivel intelectual reinante- el Gobierno Militar llegó a prohibir alguno de sus contenidos por considerarlos “subversivos”. En el año 78 comencé la secundaria en el Colegio Pio IX, y hoy en día mantengo contacto con un numeroso grupo de aquellos noveles técnicos electrónicos.

En la víspera del 24 de marzo compartí un post de Artemio López con mis amigos del Pio, que nos desayunaba (después de 30 años) sobre un profesor y ex alumno que habían desaparecido pocos meses antes de nuestro arribo, me impresionó pensar que compartimos 6 años con profesores y salesianos que fueron sus compañeros pero nunca lo mencionaron. El recordatorio, justamente titulado Memoria, fue una mecha para la combustión espontanea de una catarata de apreciaciones sobre: qué estamos recordando, porqué se llegó al golpe de Estado, quiénes son las víctimas, la política K de DD.HH, e incluso “la teoría de los dos demonios” (por si la creían muerta).
Por un lado me resultó muy gratificante escuchar por primera vez las opiniones políticas de personas que conozco hace 30 años, en esa época nadie hablaba de política; por otro lado la alegría me duró poco cuando vi las sentencias de algunos sobre esos años y los actuales. De inmediato recordé una visita, que en la agonía de la dictadura nos hizo la periodista italiana Oriana Fallaci, ella nos espetó directo a la cara de Bernardo Neustadt (el reportaje es imperdible), que los argentinos llevábamos un enano fascista adentro. Hoy parece que ese enano creció y les sacó un par de cabezas a varios anfitriones.

Matemática Moderna o Tradicional


De las múltiples derivaciones que tuvo el debate una me dejó empantanado, me llevó a una nota anterior que vive aquí mismo (Dónde me pongo?) y a la vieja Matemática Moderna. La Teoría de Conjuntos nos enseñó la posibilidad de la “intersección”, o sea, la existencia de dos o más conjuntos que se superponen en un sector, compartiendo esa superficie común. Pareciera ser la figura más evolucionada para la democracia en los países civilizados, los diferentes partidos políticos se ordenarían en forma circular compartiendo un centro de coincidencias (el famoso tres/cuatrocosismo), que forman la base de un acuerdo para un futuro mejor de sus ciudadanos. Esto convalida el viejo axioma de “esto sólo lo solucionamos entre todos o…”, “juntos o dominados”, o emprendimientos más actuales como el “Plan 10/16” del Dr. Rodolfo Terragno que pretende remitir a la frase: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones” (Winston Churchill). Sin embargo, temas que claramente debieran estar en este conjunto de intersección como los Derechos Humanos, parecieran no ser tan obvios cuando repasamos el experimento con mis compañeros de colegio. ¿Es cierto que se puede debatir en política sin caer en la polarización?. Qué podemos esperar de nosotros mismos cuando nos convoquen a un acuerdo general para una educación de excelencia, ecologismo racional, profesionalización y transparencia del Estado, etcétera, si no podemos coincidir en reclamar justicia y castigo para quienes cometieron crímenes de lesa humanidad.

Con un poco de incredulidad y otro de resignación, abandonamos las aspiraciones del estadista y derrapamos hasta el viejo eje cartesiano unidimensional de la Matemática Tradicional, tan viejo como la Revolución Francesa, donde sólo podemos ordenar de izquierda a derecha. Y veo a un conjunto de argentinos atacar ferozmente la polarización en la política actual entre oficialismo y oposición, defendiendo la trinchera de quienes se mantienen críticos implacables del gobierno K, pero de ninguna manera se alinean en algún discurso de esta indefinible oposición que mezcla a Pino Solanas con Carlos Menem. Pareciera que este conjunto, sostiene la existencia de una “tercera posición” tan usada en nuestra historia, y su ubicación geográfica en términos de derecha e izquierda, sería motivo un largo e inútil debate.
Este esquema es más prejuicioso, clasista, irracional y berreta. Rápidamente serás clasificado en el segundo párrafo de tu discurso, y en muchos distritos burgueses te hallarán más “cool” si caes del lado opositor. Los de la tercera vía estarán más susceptibles cuando no sean reconocidos, sin embargo tendrán el mismo virus del prejuicio cuando escuchen la opinión ajena. Pero esta vieja geometría que parece tan absurda, comienza a tener sentido cuando se mira al país del ballotage, donde todo termina reducido a una elección presidencial, y esas complejas, elaboradas y en muchos casos certeras críticas de la tercera posición deben reordenarse dentro del conjunto A o dentro del B, SIN conjunto de intersección. El ejemplo más claro y reciente lo vimos en las últimas elecciones chilenas.

Concluimos que vivimos reclamando la política de Matemática Moderna, pero terminamos votando con la lógica de la Matemática Tradicional. Y en ambos casos, es muy recomendable saber a qué conjunto pertenecemos.

Sergio Marino

Publicado por Sergio Marino

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6 comentarios :

  1. Sergio, me resulto interesante y confuso al mismo tiempo. Siguiendo tu ultimo parrafo, yo tengo claro a que conjunto pertenezco y en mi opinion, ya a esta altura de Argentina, debieramos tener claro que, al margen del "conjunto", hay un 80% de temas que no debieramos ya discutir la sustancia ( i.e. en salud, en educacion, en justicia, en relaciones exteriores, etc..) y el 20% ahi si discutamos los matices. Lamentablemente, no veo que esto ocurra ni siquiera en el futuro cercano, ni del lado del oficialismo que lo promueva ni del lado de la oposicion que lo busque........Un abrazo, que sigas bien. Omar

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  2. Sergio.
    No solo me parece buena tu nota sino que es, en esencia, muy parecida a una discusión que tuve hace poco con unos amigos.
    Me extrañan muchas cosas, o quizás ya no me extrañan sino que me molestan, de este, nuestro país.
    He oído a gente defender lo indefendible cuando habla de los desaparecidos, de uno y otro lado, y a algunos ponerse decididamente en contra porque es una bandera del gobierno actual, sin ninguna racionalidad. Es más, la gran mayoría de ellos sin experiencia directa (no habían nacido o daban sus primeros pasos cuando llegó Alfonsín).
    Cuál es la lectura? Heredamos el odio, y nos movemos por él. Ejercitamos la oposición sin saber muy bien para qué, y lo peor, seguimos votando en contra de uno, y no a favor de nada. Esto nos pinta de cuerpo entero y pinta a nuestra dirigencia política. No trabajan por un proyecto a seguir, trabajan por una crítica convincente contra lo que hace el otro para ganar voluntades, que resultan no siendo tales porque al votar en contra de algo no hay compromiso con nada.
    Muchas veces me encuentro dándole vueltas al asunto, y aún no he encontrado una solución de fondo, así que solo sigo haciendo una prédica constante de lo importante del disenso en armonía, de compartir ideas para mejorar las existentes, y de crear en lugar de destruir. Es una gota de agua en el desierto, pero al menos tranquiliza mi espíritu, y quizás, algún día llegue la lluvia…
    Gracias por compartir!

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  3. Sergio!
    Muy buena prosa, típica de un joven educado en la sofisticada matriz piononense. Ahora bien amigo, esto es mucho fácil de lo que parece, y no necesita que le tires margaritas a los chanchos con complejidades de la matemática fractal. Hace unos 10.000 años que la humanidad vive sin poder liberarse de los políticos. Esta es una subespecie parasitaria, inútil e incapaz de generar riqueza alguna(ver a José Ingenieros en El Hombre Mediocre). Su naturaleza parasitaria los impulsa a "embadurnarse de otros" (sic José Ingenieros) mezclándose y confundiéndose en un partido político, compuesto en su totalidad por alimañas inmundas y enfermas de poder y de parasitar para vivir, porque viven debiéndose cosas entre sí. ¿De quién parasitan? De los únicos capaces de generar riqueza, que son los empresarios (sabés a que tipo de empresarios me refiero, no obviamente a los lacayos del poder de turno que se cuelgan de la teta del Estado y después se hace llamar Capitanes de la Industria). Al respecto mirá La Rebelión de Atlas, de Ayn Rand, con una tesis impresionante: ¿qué le pasaría al mundo y a los políticos si un día los empresarios, cansados de que los parasiten con impuestos y coimas, se retiran todos el mismo día? ¿Qué pensás que ocurriría? Nada que pueda explicarse con matemática fractal.
    Siempre con el máximo respeto, tu amigo Gerardo.

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  4. Sergio:

    Me sorprende cómo tus palabras reflejan lo que vengo pensando en los últimos años.

    Creo que varias generaciones de argentinos (de las cuales me incluyo) convivimos con una carga de frustraciones de lo que quisimos y no pudimos, pudimos y no supimos, supimos y no quisimos generar como sociedad.

    Creo que, a pesar de la remanida frase que todavía escucho: "debemos dar vuelta la página", el ejercicio del debate responsable y maduro es una deuda pendiente que merecemos permitirnos.

    Gracias por tu lucidez,

    Teresa.

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  5. seria bueno establecer en que estadio de desarrollo estamos, e terminos de politica hay acciones que se deben hacer primero y otras luego.- seria bueno en este sentido que se estableciera cual primero.-
    en este sentido me parece que habria que discernir que la division primera a salvar es la de adentro y afuera( donde estan puestos tus intereses) por ejemplo quien se opone al desarollo del mercado interno y quienes son los que omiten denunciar a aquellos que geneeran inflación.-

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  6. Sergio,
    Muy buena tu reflexión, cuando me enseñaron teoría de conjuntos fue como descubrir un universo nuevo, en cuanto a su aplicación política es muy válida, agregaría una reflexión, los grupos cambian y los individuos también, por lo que nada es inmutable.
    En cuanto a la discusión politica, debe ser apasionada, porque la política lo es. Nuestros políticos son gente muy difícil son una raza de chantas de café que cambian de bando(a) como de camisa, que roban descaradamente, que son incapaces de ponerse de acuerdo en temas nimios ni hablar d elos importantes. Si lo hacen es porque los dejamos, y a mi parecer es por nuestra incapacidad en conversar temas políticos, quizás porque desapareció la militancia, porque se eliminó la necesidad de contar con internas partidarias para la elección de candidatos, dejamos de ser vinculantes o porque se exacerbó el culto al individualismo, o porque aquí siempre se cae en la dogmatización del interlocutor, en el pensamiento absoluto, tanto sean de izquierda, derecha o centro.
    Para ejemplificar lo que quiero expresar, y teniendo el cuenta lo que comentaste de tu experiencia en el Pio, te propongo reflexionar sobre una intersección de los grupos y que es un tema Tabú. Hasta ahora no escuché hablar a ningún político sobre que misión y visión deben tener las Fuerzas Armadas, como se las debe equipar, que deben proteger y defender, que deben hacer en tiempos de Paz. Salvo las misiones de Cascos Azules nuestras Fuerzas Armadas no existen, su única misión es bajar el presupuesto, eso es muy peligroso para cualquier país que se precie de serlo.

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