Torito - Julio Cortázar




Qué le vas a hacer, ñato, cuando estás abajo todos te fajan. Todos, che, hasta el más maula. Te sacuden contra las sogas, te encajan la biaba. Andá, andá, qué venís con consuelos vos. Te conozco, mascarita. Cada vez que pienso en eso, salí de ahí, salí. Vos te creés que yo me desespero, lo que pasa es que no doy más aquí tumbado todo el día. Pucha que son largas las noches de invierno, te acordás del pibe del almacén cómo lo cantaba. Pucha que son largas… Y es así, ñato. Más largas que esperanza'e pobre. Fijáte que yo a la noche casi no la conozco, y venir a encontrarla ahora… Siempre a la cama temprano, a las nueve o a las diez. El patrón me decía: «Pibe, andáte al sobre, mañana hay que meterle duro y parejo». Una noche que me le escapaba era una casualidad. El patrón… Y ahora todo el tiempo así, mirando el techo. Ahí tenés otra cosa que no sé hacer, mirar p'arriba. Todos dijeron que me hubiera convenido, que hice la gran macana de levantarme a los dos segundos, cabrero como la gran flauta. Tienen razón, si me quedo hasta los ocho no me agarra tan mal el rubio.

Y bueno, es así. Pa peor la tos. Después te vienen con el jarabe y los pinchazos. Pobre la hermanita, el trabajo que le doy. Ni mear solo puedo. Es buena la hermanita, me da leche caliente y me cuenta cosas. Quién te iba a decir, pibe. El patrón me llamaba siempre pibe. Dale áperca, pibe. A la cocina, pibe. Cuando pelié con el negro en Nueva York el patrón andaba preocupado. Yo lo juné en el hotel antes de salir. «Lo fajás en seis rounds, pibe», pero fumaba como loco. El negro, cómo se llamaba el negrito, Flores o algo así. Duro de pelar, che. Un estilo lindo, me sacaba distancia vuelta a vuelta. Áperca, pibe, metele áperca. Tenía razón el trompa. Al tercero se me vino abajo como un trapo. Amarillo, el negro Flores, creo, algo así. Mirá como uno se ensarta, al principio me pareció que el rubio iba a ser más fácil. Lo que es la confianza, ñato. Me barajó de una piña que te la debo. Me agarró en frío el maula. Pobre patrón, no quería creer. Con qué bronca me levanté. Ni sentía las piernas, me lo quería comer ahí nomás. Mala suerte, pibe. Todo el mundo cobra al final. La noche del Tani, te acordás pobre Tani, qué biaba. Se veía que el Tani estaba de vuelta. Guapo el indio, me sacudía con todo, dale que va, arriba, abajo. No me hacía nada, pobre Tani. Y eso que cuando lo fui a saludar al rincón me dolía bastante la cara, al fin y al cabo me arrimó una buena leñada. Pobre Tani, vos sabés que me miró, yo le puse el guante en la cabeza y me reía de contento, no me quería reír, te imaginás que no era de él, pobre pibe. Me miró apenas, pero me hizo no sé qué. Todos me agarraban, pibe lindo, pibe macho, ah criollo, y el Tani quieto entre los de él, más chatos que cinco e'queso. Pobre Tani. Por qué me acuerdo de él, decime un poco. A lo mejor yo lo miré así al rubio esa noche. Qué sé yo, para acordarme estaba. Qué biaba, hermano. Ahora no vas a andar disimulando. Te fajó y se acabó. Lo malo que yo no quería creer. Estaba acostado en el hotel, y el patrón fumaba y fumaba, casi no había luz. Me acuerdo que hacía calor. Después me pusieron hielo, fijáte un poco yo con hielo. El trompa no decía nada, lo malo que no decía nada. Te juro que tenía ganas de llorar, como cuando ella… Pero para qué te vas a hacer mala sangre. Si llego a estar solo, te juro que moqueo. «Mala pata, patrón», le dije. Qué más le iba a decir. Él dale que dale al tabaco. Fue suerte dormirme. Como ahora, cada vez que agarro el sueño me saco la lotería. De día tenés la radio que trajo la hermanita, la radio que… Parece mentira, ñato. Bueno, te oís unos tanguitos y las transmisiones de los teatros. ¿Te gusta Canaro a vos? A mí Fresedo, che, y Pedro Maffia. Si los habré visto en el ringside, me iban a ver todas las veces. Podés pensar en eso, y se te acortan las horas. Pero a la noche qué lata, viejo. Ni la radio, ni la hermanita, y en una de esas te agarra la tos, y dale que dale, y por ahí uno de otra cama se rechifla y te pega un grito. Pensar que antes… Fijáte que ahora me cabreo más que antes. En los diarios salía que de pibe los peleaba a los carreros en la Quema. Puras macanas, che, nunca me agarré a trompadas en la calle. Una o dos veces, y no por mi culpa, te juro. Me podés creer. Cosas que pasan, estás con la barra, caen otros y en una de esas se arma. No me gustaba, pero cuando me metí la primera vez me di cuenta que era lindo. Claro, cómo no va a ser lindo si el que cobraba era el otro. De pibe yo peleaba de zurda, no sabés lo que me gustaba fajar de zurda. Mi vieja se descompuso la primera vez que me vio pelearme con uno que tenía como treinta años. Se creía que me iba a matar, pobre vieja. Cuando el tipo se vino al suelo no lo podía creer. Te voy a decir que yo tampoco, creéme que las primeras veces me parecía cosa de suerte. Hasta que el amigo del trompa me fue a ver al club y me dijo que había que seguir. Te acordás de esos tiempos, pibe. Qué pestos. Había cada pesado que te la voglio dire. «Vos metele nomás», decía el amigo del patrón. Después hablaba de profesionales, del Parque Romano, de River. Yo qué sabía, si nunca tenía cincuenta guitas para ir a ver nada. También la noche que me dio veinte pesos, qué alegrón. Fue con Tala, o con aquel flaco zurdo, ya ni me acuerdo. Lo saqué en dos vueltas, ni me tocó. Vos sabés que siempre mezquiné la cara. Si me llego a sospechar lo del rubio. Vos creés que tenés la pera de fierro, y en eso te la hacen sonar de una piña. Qué fierro ni que ocho cuartos. Veinte pesos, pibe, imagínate un poco. Le di cinco a la vieja, te juro que de compadre, pa mostrarle. La pobre me quería poner agua de azahar en la muñeca resentida. Cosas de la vieja, pobre. Si te fijás, fue la única que tenía esas atenciones, porque la otra… Ahí tenés, apenas pienso en la otra, ya estoy de vuelta en Nueva York. De Lanús casi no me acuerdo, se me borra todo. Un vestido a cuadritos, sí, ahora veo, y el zaguán de Don Furcio, y también las mateadas. Cómo me tenían en esa casa, los pibes se juntaban a mirarme por la reja, y ella siempre pegando algún recorte de Crítica o de Última Hora en el álbum que había empezado, o me mostraba las fotos del Gráfico. ¿Vos nunca te viste en foto? Te hace impresión la primera vez, vos pensás pero ése soy yo, con esa cara. Después te das cuenta que la foto es linda, casi siempre sos vos que estás fajando, o al final con el brazo levantado. Yo venía con mi Graham Paige, imaginate, me empilchaba para ir a verla, y el barrio se alborotaba. Era lindo matear en el patio, y todos me preguntaban qué sé yo cuánta cosa. Yo a veces no podía creer que era cierto, de noche antes de dormirme me decía que estaba soñando. Cuando le compré el terreno a la vieja, qué barullo que hacían todos. El trompa era el único que se quedaba tranquilo. «Hacés bien, pibe», decía, y dale al tabaco. Me parece estarlo viendo la primera vez, en el club de la calle Lima. No, era en Chacabuco, esperá que no me acuerdo, pero si era en Lima, infeliz, no te acordás del vestuario todo de verde, con más mugre… Esa noche el entrenador me presentó al patrón, resultaba que eran amigos, cuando me dijo el nombre casi me agarro de las sogas, apenas lo vi que me miraba yo pensé: «Vino para verme pelear», y cuando el entrenador me lo presentó me quería morir. Él no me había dicho nunca nada, de puro rana, pero hizo bien, así yo iba subiendo despacio, sin engolosinarme. Como el pobre zurdito, que lo llevaron a River en un año, y en dos meses se vino abajo que daba miedo. En ese entonces no era macana, pibe. Te venía cada tano de Italia, cada gallego que te daba miedo, y no te digo nada de los rubios. Claro que a veces la gozabas, como la vez del príncipe. Eso fue un plato, te juro, el príncipe en el ringside y el patrón que me dice en el camarín: «No te andés con vueltas, no te vayas a dejar vistear que para eso los yonis son una luz», y te acordás que decían que era el campeón de Inglaterra, o qué sé yo qué cosa. Pobre rubio, lindo pibe. Me daba no sé qué cuando nos saludamos, el tipo chamuyó una cosa que andá a entenderle, y parecía que te iba a salir a pelear con galera. El patrón no te vayas a creer que estaba muy tranquilo, te puedo decir que él nunca se daba cuenta de cómo yo lo palpitaba. Pobre trompa, se creía que no me daba cuenta. Che, y el príncipe ahí abajo, eso fue grande, a la primera finta que me hace el rubio le largo la derecha en gancho y se la meto justo justo. Te juro que me quedé frío cuando lo vi patas arriba. Qué manera de dormir, pobre tipo. Esa vez no me dio gusto ganar, más lindo hubiera sido una linda agarrada, cuatro o cinco vueltas como con el Tani o con el yoni aquél, Herman se llamaba, uno que venía con un auto colorado y una pinta bárbara. Cobró, pero fue lindo. Qué leñada, mama mía. No quería aflojar y tenía más mañas que… Ahora que para mañas el Brujo, che. De donde me lo fueron a sacar a ése. Era uruguayo, sabés, ya estaba acabado pero era peor que los otros, se te pegaba como sanguijuela y andá sacátelo de encima. Meta forcejeo, y el tipo con el guante por los ojos, pucha me daba una bronca. Al final lo fajé feo, me dejó un claro y le entré con una ganas. Muñeco al suelo, pibe. Muñeco al suelo fastrás… Vos sabés que me habían hecho un tango y todo. Todavía me acuerdo un cacho, de Mataderos al centro, y del centro a Nueva York… Me lo cantaban por todos lados, en los asados, por la radio. Era lindo oírse en la radio, che, la vieja me escuchaba todas las peleas. Y vos sabés que ella también me escuchaba, un día me dijo que me había conocido por la radio, porque el hermano puso la pelea con uno de los tanos… ¿Vos te acordás de los tanos? Yo no sé de dónde los iba a sacar el trompa, me los traía fresquitos de Italia, y se armaban unas leñadas en River. Hasta me hizo pelear con dos hermanos, con el primero fue colosal, al cuarto round se pone a llover, ñato, y nosotros con ganas de seguirla porque el tanito era de ley y nos fajábamos que era un contento, y en eso empezamos a refalar y dale al suelo yo, y al suelo él… Era una pantomima, hermano… La suspendieron, que macana. A la otra vez el tano cobró por las dos, y el patrón me puso con el hermano, y otro pesto… Qué tiempos, pibe, aquí sí era lindo pelear, con toda la barra que venía, te acordás de los carteles y las bocinas de auto, che, qué lío que armaban en la popular… Una vez leí que el boxeador no oye nada cuando está peleando, qué macana, pibe. Claro que oye, vos te creés que yo no oía distinto entre los gringos, menos mal que lo tenía al trompa en el rincón, áperca, pibe, dale áperca. Y en el hotel, y los cafés, qué cosa tan rara, che, no te hallabas ahí. Después el gimnasio, con esos tipos que te hablaban y no les pescabas ni medio. Meta señas, pibe, como los mudos. Menos mal que estaba ella y el patrón para chamuyar, y podíamos matear en el hotel y de cuando en cuando caía un criollo y dale con los autógrafos, y a ver si me lo fajás bien a ese gringo pa que aprendan cómo somos los argentinos. No hablaban más que del campeonato, qué le vas a hacer, me tenían fe, che, y me daban unas ganas de salir atropellando y no parar hasta el campeón. Pero lo mismo pensaba todo el tiempo en Buenos Aires, y el patrón ponía los discos de Carlitos y los de Pedro Maffia, y el tango que me hicieron, yo no sé si sabés que me habían hecho un tango. Como a Legui, igualito. Y una vez me acuerdo que fuimos con ella y el patrón a una playa, todo el día en el agua, fue macanudo. No te creas que podía divertirme mucho, siempre con el entrenamiento y la comida cuidada, y nada que hacerle, el trompa no me sacaba los ojos. «Ya te vas a dar el gusto, pibe», me decía el trompa. Me acuerdo cuando la pelea con Mocoroa, esa fue pelea. Vos sabés que dos meses antes ya lo tenía al patrón dale que esa izquierda va mal, que no te dejés entrar así, y me cambiaba los sparrings y meta salto a la soga y bife jugoso… Menos mal que me dejaba matear un poco, pero siempre me quedaba con sed de verde. Y vuelta a empezar todos los días, tené cuidado con la derecha, la tirás muy abierta, mirá que el coso no es macana. Te creés que yo no lo sabía, más de una vez lo fui a ver y me gustaba el pibe, no se achicaba nunca, y un estilo, che. Vos sabés lo que es el estilo, estás ahí y cuando hay que hacer una cosa vas y la hacés sobre el pucho, no como esos que la empiezan a zapallazo limpio, dale que va, arriba abajo los tres minutos. Una vez en El Gráfico un coso escribió que yo no tenía estilo. Me dio una bronca, te juro. No te voy a decir que yo era como Rayito, eso era para ir a verlo, pibe, y Mocoroa lo mismo. Yo qué te voy a decir, al rato de empezar ya veía todo colorado y le metía nomás, pero no te vas a creer que no me daba cuenta, solamente que me salía y si me salía bien para qué te vas a afligir. Vos ves cómo fue con Rayito, está bien que no lo saqué pero lo pude. Y a Mocoroa igual, qué querés. Flor de leñada, viejo, se me agachaba hasta el suelo y de abajo me zampaba cada piña que te la debo. Y yo meta a la cara, te juro que a la mitad ya estábamos con bronca y dale nomás. Esa vez no sentí nada, el patrón me agarraba la cabeza y decía pibe no te abrás tanto, dale abajo, pibe, guarda la derecha. Yo le oía todo pero después salíamos y meta biaba los dos, y hasta el final que no podíamos más, fue algo grande. Vos sabés que esa noche después de la pelea nos juntamos en un bodegón, estaba toda la barra y fue lindo verlo al pibe que se reía, y me dijo qué fenómeno, che, cómo fajás, y yo le dije te gané pero para mí que la empatamos, y todos brindaban y era un lío que no te puedo contar… Lástima esta tos, te agarra descuidado y te dobla. Y bueno, ahora hay que cuidarse, mucha leche y estar quieto, qué le vas a hacer. Una cosa que me duele es que no te dejan levantar, a las cinco estoy despierto y meta mirar p'arriba. Pensás y pensás, y siempre lo malo, claro. Y los sueños igual, la otra noche, estaba peleando de nuevo con Peralta. Por qué justo tengo que venir a embocarla en esa pelea, pensá lo que fue, pibe, mejor no acordarse. Vos sabés lo que es toda la barra ahí, todo de nuevo como antes, no como en Nueva York, con los gringos… Y la barra del ringside, toda la hinchada, y unas ganas de ganar para que vieran que… Otra que ganar, si no me salía nada, y vos sabés cómo pegaba Víctor. Ya sé, ya sé, yo le ganaba con una mano, pero a la vuelta era distinto. No tenía ánimo, che, el patrón menos todavía, qué te vas a entrenar bien si estás triste. Y bueno, yo aquí era el campeón y él me desafió, tenía derecho. No le voy a disparar, no te parece. El patrón pensaba que le podía ganar por puntos, no te abrás mucho y no te cansés de entrada, mirá que aquél te va a boxear todo el tiempo. Y claro, se me iba para todos lados, y después que yo no estaba bien, con la barra ahí y todo te juro que tenía un cansancio en el cuerpo… Como modorra, entendés, no te puedo explicar. A la mitad de la pelea la empecé a pasar mal, después no me acuerdo mucho. Mejor no acordarse, no te parece. Son cosas que para qué. Me quisiera olvidar de todo. Mejor dormirse, total aunque soñés con las peleas a veces le acertás una linda y la gozás de nuevo. Como cuando el príncipe, qué plato. Pero mejor cuando no soñás, pibe, y estás durmiendo que es un gusto y no tosés ni nada, meta dormir nomás toda la noche dale que dale.

Fundación Mítica De Buenos Aires - Jorge Luis Borges




¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.

Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.

Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron
por un mar que tenía cinco lunas de anchura
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula.

Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,
durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.

Una manzana entera pero en mitá del campo
expuesta a las auroras y lluvias y suestadas.
La manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.

Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.

El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su gringo.
El corralón seguro ya opinaba YRIGOYEN,
algún piano mandaba tangos de Saborido.

Una cigarrería sahumó como una rosa
el desierto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.

A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y el aire.

Te Quiero - Mario Benedetti




Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Las Impiadosas Matemáticas De Los Palotes En La Rueda

El miércoles pasado Sebastián Soler, nuestro George Clooney del kirchnerismo de salón, un economista disfrazado de abogado exitoso nos dijo en La Radio MAK los números que ponen “datos en la rueda” a este gobierno.




3,5%
Es una verdad indiscutible para cualquiera que desee conservar el saludo de su vecina, que los datos del INDEK eran un dibujo infame que sólo un ultra-kuka podía defender. Por ese motivo llegó nuestro salvador, el solemne Jorge Alberto Todesca que en tan sólo 9 meses revisó las cuentas y nos devolvió la verdad sobre la noche kirchnerista.

Resulta que –a diferencia de lo que nos habían hecho creer– según el veraz Todesca en el año 2005 nuestro PBI creció sólo el 8,9%, en el 2006 nos fue peor bajando a un crecimientos del 8,1%, pero en el 2007 no pudimos mantener una tendencia firme y nos recuperamos llegando a crecer el 9,1%. En resumen, en los 12 años de la década perdida nuestro país creció en promedio un 4,4% a pesar del paso por la crisis económica mundial más importante desde el crash of 29', siempre según los números del novel INDEC de Todesca.

Al comenzar este año nuestro Ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, el economista serio Alfonso de Prat-Gay vaticinó un crecimiento para el primer año de este gobierno del 3 al 3,5%. Recientemente presentó el presupuesto del próximo año y aprovechó para reconocer que ese 3 y monedas con suerte sería un retroceso del -1,5%. Al galope del prestigio logrado con su primer vaticinio presentó un presupuesto donde –si todo sale como él pretende– creceremos sólo un 3,5% en el 2017, casi un punto menos que el promedio K. Pero como el optimismo es su firma, también pronosticó un 3,5% de crecimiento para el 2018 y una cifra idéntica para el 2019. O sea, en el mejor de los mundos imaginados por Prat-Gay, la Argentina nunca podrá recuperar el promedio de crecimiento que –según las cuentas de Todesca– obtuvo el kirchnerismo en sus 12 años.

274 millones
Existen quienes se mofan por la fallida “lluvia de inversiones” anunciada incansablemente en la campaña de Mauricio, pero lo hacen por resentimiento ya que esas famosas precipitaciones son una realidad. En los primeros ocho meses del año han entrado u$s 1.642 millones en concepto de inversiones extranjeras directas, esto es aproximadamente un 22% más que lo ingresado en igual período el año pasado.

Quizás ese 22% no llegue a ser una tormenta de inversiones y apenas sea garúa, pero es muy significativo, especialmente cuando lo comparamos con u$s 1.916 millones que fueron extraídos del país en igual período con el concepto de dividendos o utilidades. O sea, los “inversores extranjeros” de este gobierno nos han aportado (menos) u$s 274 millones en concepto de lluvia.

 8.993 millones
El atroz cepo al dólar que el anterior régimen mantenía de forma irracional, fue finalmente abolido con incuestionable éxito. Gracias a esto “los argentinos” han podido comprar tantos dólares como han querido, tal como se hace en un país normal. Esos compatriotas ascienden a la cifra de 650 mil, sí consideramos que los votantes aptos del año pasado superaban a penas los 32 millones, “los argentinos” que vieron cumplido su sueño con este nuevo gobierno representan el 2,02% del total. Para ese dos por ciento se eliminaron las restricciones a la compra de dólares.

Estos felices 650 mil argentinos hasta ahora compraron aproximadamente u$s 16.000 millones en concepto de compras netas de divisas "para ahorro", de los cuales u$s 5.000 millones ni siquiera vieron nuestro cielo ya que salieron directamente al exterior como transferencias. Los otros u$s 11.000 millones pasaron las ventanillas en papeles verdes de los cuales también hubo depósitos, dejando un saldo negativo de u$s 8.993 millones. O sea, el shock de confianza del gobierno de Macri inspiró a los argentinos para retirar de nuestra arcas un total de u$s 8.993 millones en poco más de 9 meses.

13.700 millones
Lamentablemente, esos u$s 8.993 millones que este gobierno le entregó a sus 650 mil votantes no pueden ser impresos en la tristemente célebre exCiccone, sino que debemos traerlos desde nuestros aliados estratégicos del norte, al igual que el déficit de nuestra balanza comercial de exportaciones e importaciones. Para hacer realidad esta promesa electoral, en el primer semestre entraron u$s 13.700 millones que corresponden a una parte de nuestra acrecentada deuda externa, la cual creció en forma record este año.

Cualquier lelo en economía podría imaginar que este nivel de endeudamiento es insostenible, no sólo en el largo plazo sino en el corto, ya que la tasa de interés usuraria que nos cobraban antes de pagar al contado a los fondos buitres, sólo se redujo alrededor del 2% ahora que somos buenos alumnos y recibimos al FMI, lo cual sigue siendo muy alta. Entonces, una opción sería revertir nuestra balanza exterior deficitaria y aportar dólares desde allí a nuestro 650 mil argentinos preocupados por no engrosar el índice de pobreza.

Como lo importante es la previsibilidad, las reglas claras y la seguridad jurídica, nuestro Ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, presentó en el presupuesto cuál sería el déficit de la balanza comercial para el próximo año, que ascenderá a u$s 1.866 millones. Pero no conforme con esa buena nueva, nos adelantó que si todo sale como él imagina ese déficit crecerá a u$s 3.800 millones en el 2018 y a u$s 4.929 millones en el 2019.

Sí, a los casi 10 mil millones de dólares que el 2% de los argentinos retiramos para “ahorrar”, este gobierno espera sumarle otros casi 5 mil millones de dólares para financiar la diferencia entre las importaciones crecientes y las exportaciones. O sea, si todo sale tan bien como espera Prat-Gay en su presupuesto, este Gobierno llevará la deuda externa que recibió en el 27% del PBI, a cerca de la pesada herencia que se recibió de la Dictadura Civico-Militar en el 83’ con el 72%, siempre que encuentre a alguien que le quiera seguir prestando.

¿Usted qué cree?

Puntos De Vista - Eduardo Galeano




En algún lugar del tiempo, más allá del tiempo, el mundo era gris.
Gracias a los indios ishir, que robaron los colores a los dioses, ahora el mundo resplandece; y los colores del mundo arden en los ojos que los miran.

Ticio Escobar acompañó a un equipo de la televisión, que viajó al Chaco, desde muy lejos, para filmar escenas de la vida cotidiana de los ishir.

Una niña indígena perseguía al director del equipo, silenciosa sombra pegada a su cuerpo, y lo miraba fijo a la cara, de muy cerca, como queriendo meterse en sus raros ojos azules.

El director recurrió a los buenos oficios de Ticio, que conocía a la niña y entendía su lengua. Y ella confesó:

–Yo quiero saber de qué color ve usted las cosas.

El director sonrió –Del mismo que tú.

–¿Y cómo sabe usted de qué color veo yo las cosas?

12 Monkeys [***]<br />Una de Terry Gilliam que vuelve en serie

Bajar la Serie La obra maestra de Terry Gilliam bien se merecía su homenaje, y si bien la serie no está a la altura de un producto Monty Python, hace méritos y aporta al universo Sci-Fi.

Los invito a verla con nuevos ojos, Aaron Stanford (Flakes, The Hills Have Eyes) no es Bruce Willis y Emily Hampshire (Center Stage, I Am Wrath) aún menos es Brad Pitt en una de sus mejor perfomance. Es una serie modesta, de bajo presupuesto, casi de clase B, pero que se complejiza en cada capítulo con sus viajes en el tiempo que respeta con prolijidad.

Esta serie, al igual que su homonimia película están basadas en el cortometraje "La Jetée". Está plagada de guiños en homenaje al film: En el final de la película, Cole está usando la misma camisa con dibujos de tigres que se ve el tercer capítulo. Cuando el personaje de Jennifer Goines es internada en el asilo, usa la misma camiseta amarilla que tenía Brad Pitt en la película. Ese asilo es llamado "J.D. Peoples Psychiatric Treatment Center" el honor a los autores del film, Janet y David Peoples.

El viernes 19 de mayo se estrena la tercer temporada, te dejo el link para que veas las anteriores en una maratón y te pongas al día. Esta serie de monitos es Interesante [***].

Bajar la Serie
TÍTULO ORIGINAL: 12 Monkeys
AÑO: 2015
DURACIÓN: 46 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Jeffrey Reiner, David Grossman, Michael Waxman, John Badham, David Boyd
GUIÓN: Travis Fickett, Terry Matalas, Rebecca Kirsch
MÚSICA: Paul Linford, Trevor Rabin
FOTOGRAFÍA: Todd McMullen, Tico Poulakakis
REPARTO: Aaron Stanford, Noah Bean, Amanda Schull, Kirk Acevedo, Demore Barnes, Alisen Down, Jordan Claire Robbins, Barbara Sukowa, Emily Hampshire, Dorly Jean-Louis, Amy Sloan, Murray Furrow, Jodi Lyn Brockton
PRODUCTORA: Atlas Entertainment
GÉNERO: Serie de TV. Ciencia ficción. Thriller | Viajes en el tiempo
SINOPSIS: Sigue el viaje de un viajero en el tiempo desde el futuro post-apocalíptico que aparece en nuestros días a una misión para localizar y erradicar la fuente de una plaga mortal, que eventualmente diezmará a la raza humana.


La Tos De Una Señora Alemana - Julio Cortázar




La mentalidad científica quiere que todo tenga explicación, incluso lo maravilloso. Qué le vamos a hacer tal vez sea así; pero entonces, apenas se acepta resignadamente esta supuesta conquista total de la realidad, lo maravilloso vuelve desde pequeñas cosas, lo insólito resbala como una gota de agua a lo largo de una copa de cristal, y quienes merecen el comercio con esas mínimas presencias olvidan la sapiencia y la conciencia y la ciencia para pasarse a otro lado y hacer cosas como por ejemplo escuchar la tos de una señora alemana.

En 1947, poco después del fin de la guerra, Wilhelm Furtwngler dirigió un concierto entre las ruinas de una Alemania derrotada, que la mayoría de sus vencedores empezaban a rehabilitar al oeste después de haberla repudiado al este. También Furtwngler había sido repudiado en un principio por su condescendencia frente a la megalomanía de y melomanía de Adolfo Hitler, tras de lo cual parecía de buen tono rehabilitarlo; así terminan muchas guerras, lo cual explica que un tiempo después vuelvan a desatarse, pero no es de eso que vamos a hablar sino del concierto en el que Yehudi Menuhin, invitado por las fuerzas de ocupación, tocó esa noche el "Concierto en Re" de Beethoven que el ilustre Furtwngler sacaba una vez más de su jaula para mostrar lo que era capaz de hacer con ése imperecedero leopardo de la música.

La radio alemana difundió el concierto y además lo grabó con los medios técnicos disponibles en ese momento, que no eran muchos. La grabación (¿sería un disco, alambre, cinta magnetofónica?) quedó en los archivos hasta que el otro día, más de treinta años después, fue prestada a la radio francesa que la prestó a su vez a mi receptor sintonizado en France Musique. Un argentino en París escuchó así a una orquesta alemana y a un violinista judío que tocaban bajo la batuta de un muerto; todo eso, que hubiera sido perfectamente incomprensible hace menos de un siglo, formaba y forma parte de lo ordinario, de lo que la ciencia explica a los niños en las escuelas; todo eso era cotidiano, simplemente apretar unos botones e instalarse en un sillón.

Tal vez Menuhin no tocó jamás el concierto de Beethoven como esa noche; le sobraban razones para hacerlo tan prodigiosamente en el mismo lugar donde habían sido exterminados siete millones de judíos y donde acaso algunos de sus exterminadores se sentaban en las plateas del teatro y lo aplaudían frenéticamente. Del concierto en sí, de su intérprete y de su director, solo puede hablarse con admiración, pero noes de eso que hablamos sino de ese instante, creo que en el segundo movimiento, en que un "pianíssimo" de la orquesta dejó pasar una tos, un solo golpe seco y claro de tos que no habría de repetirse, una tos de mujer, la tos de una señora que cualquier cálculo de probabilidades definiría como la tos de una señora alemana.

Durante más de treinta años esa pequeña tos anónima había dormido en los archivos de la radio; ahora reiteraba su diminuto fantasma en millares de oídos que escuchaban un concierto en otro tiempo y otro espacio. Imposible saber quién tosió así esa noche; ninguna ciencia, ningún caballero Dupin podría rastrear su origen. Sin la menor importancia, sin la más pequeña significación, esa tos se repitió multiplicada por infinitos altavoces para recaer instantáneamente en la nada; pero alguien que acaso nació para medir cosas así con más fuerza que las grandes y duraderas cosas, oyó esa tos y algo supo en él que lo maravilloso no habla muerto, que bastaba vivir porosamente abierto a todo lo que habita y alienta entre lo concreto y lo definible para resbalar a otro lado donde de pronto, en la enorme masa catedralicia de un concierto beethoveniano, la breve tos de una señora alemana era un puente y un signo y una llamada. ¿Quién fue esa mujer, dónde se sentó esa noche, está aún viva en alguna parte del mundo? ¿Por qué esa tos hace nacer estas líneas en otro tiempo, bajo otro cielo? ¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que lo maravilloso no es más que uno de los juegos de la ilusión?

Game of Thrones [*****]<br />Un juego donde sólo sobreviven los dragones

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Las series pueden ser mejores o peores a nuestra preferencia, o pueden ser diferentes y si además son buenas se convierten en lo más. ¿En qué son diferentes?, en la lógica narrativa, la secuencia temporal, en un escenario ucrónico… para ponerlo en ejemplos: 24 innova con temporadas que transcurren en las 24 horas de un día, Lost con una secuencia argumental donde se puede ver de adelante hacia atrás y viceversa, Star Trek con la construcción de un universo de ciencia ficción completamente inter-relacionado. Bueno, Game of Thones impuso un estilo donde es bueno no enamorarse de los protagonistas, ya que el protagonista será “el juego”.

Así como Asimov o Roddenberry exageraban una característica humana para crear un mundo, George R. R. Martin en sus novelas utiliza a cada personaje para representar una pasión. El honor de Jon Snow (Kit Harington), la inocencia perdida de Sansa Stark (Sophie Turner), el ansia de venganza de Arya Stark (Maisie Williams), la crueldad de Roose Bolton (Michael McElhatton) y Joffrey Baratheon (Jack Gleeson), la belleza y el coraje de Daenerys Targaryen (Emilia Clarke), la ambición del "Meñique" Petyr Baelish (Aidan Gillen) y Lord Varys (Conleth Hill), la manipulación de Cersei Lannister (Lena Headey) y Tywin Lannister (Charles Dance), el cínico pragmatismo político de Tyrion Lannister (Peter Dinklage), la fidelidad de Brienne of Tarth (Gwendoline Christie) y Jorah Mormont (Iain Glen), la ingenuidad de Hodor (Kristian Nairn), el fanatismo religioso de Melisandre (Carice van Houten), el amor imposible de Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau), la bondad de Samwell Tarly (John Bradley), la fuerza bruta de Khal Drogo (Jason Momoa)... y así un mundo fantástico, donde ningún personaje pudo aparecer en todos sus capítulos.

George R. R. Martin se inspiró para escribir la serie de novelas "A Song of Ice and Fire" después de años de escribir para televisión con presupuestos restrictivos, y deliberadamente escribió una serie casi imposible de filmar. Tras el éxito de The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring (2001) Martin se acercó para licenciar las novelas en una sucesión de películas, propuso un proyecto utilizando únicamente la línea histórica de Daenerys y otro donde plantea incluir sólo el conflicto entre los Stark y los Lannister. Después del estreno del show, el autor del libro le escribió a Joffrey (Jack Gleeson) “Felicitaciones por su maravillosa actuación, todo el mundo te odia!”. Martin ha señalado que varios de los personajes de la serie son mejores a los que él imaginó en sus libros, mencionando específicamente a Osha (Natalia Tena) y a Shae (Sibel Kekilli). Él no escribió ningún capítulo de la 5º y 6º temporada, porque estaba aún terminando su sexto libro "The Winds of Winter".
Entre sus guiños, tenemos una réplica de la espada de Gandalf “Glamdring”, del Señor de los Anillos y la trilogía Hobbit, que está forjada dentro del Trono de Hierro. En el año 2012, más de 160 bebés en los EE.UU. fueron nombrados legalmente "Khaleesi", aunque en verdad no es el nombre del personaje (Daenerys) sino su título.

Esta es una superproducción de HBO que consume más de ocho millones de euros por capítulo, podemos esperar la mejor calidad en sus efectos especiales, en sus diálogos… con ese presupuesto podemos esperar lo mejor y suele ser así. Hasta el momento obtuvo 11 premios Emmy entre 64 nominaciones, un Globo de Oro, 2 premios Satellite Awards y muchos más.

Si consumís series como Vikings, Rome o Marco Polo no podés dejar de ver Game of Thones que hoy estrena su sexta temporada. Es una serie Excelente [*****]

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TÍTULO ORIGINAL: Game of Thrones
AÑO: 2011
DURACIÓN: 55 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: David Benioff (Creator), D.B. Weiss (Creator), Timothy Van Patten, Brian Kirk, Daniel Minahan, Alan Taylor, Neil Marshall, David Benioff, Alex Graves, Michelle MacLaren, David Nutter, Alik Sakharov, Michael Slovis, Mark Mylod, Jeremy Podeswa, Miguel Sapochnik
GUIÓN: David Benioff, D.B. Weiss, Bryan Cogman, Jane Espenson, George R. R. Martin (Novelas: George R. R. Martin)
MÚSICA: Ramin Djawadi
Fotografía: Matt Jensen, Marco Pontecorvo, Alik Sakharov, Fabian Wagner
REPARTO: Lena Headey, Peter Dinklage, Maisie Williams, Emilia Clarke, Kit Harington, Nikolaj Coster-Waldau, Sophie Turner, Michelle Fairley, Sean Bean, Charles Dance, Jack Gleeson, Rory McCann, Isaac Hempstead Wright, Mark Addy, Alfie Allen, Iain Glen, Aidan Gillen, Conleth Hill, Richard Madden, Stephen Dillane, Carice van Houten, Natalie Dormer, John Bradley, Jerome Flynn, Gwendoline Christie, Sibel Kekilli, Jason Momoa, Liam Cunningham, Michael McElhatton, Diana Rigg, Finn Jones, Ian McElhinney, Oona Chaplin, Natalia Tena, Kristian Nairn, Rose Leslie, Pedro Pascal, Gemma Whelan, Kristofer Hivju, James Cosmo, Hannah Murray, Iwan Rheon, Ellie Kendrick, Peter Vaughan, Gethin Anthony, Tom Wlaschiha, Harry Lloyd, Donald Sumpter, Kate Dickie, Clive Russell, Tobias Menzies, Ciarán Hinds, Julian Glover, Mark Stanley, Esmé Bianco, Joe Dempsie, Michiel Huisman, Nathalie Emmanuel, Hafthor Julius Bjornsson, Indira Varma, Thomas Brodie-Sangster, Miltos Yerolemou, Elyes Gabel, Rosabell Laurenti Sellers, Ian McShane, Rosie Mac, Pilou Asbæk, Ed Skrein, Keisha Castle-Hughes
PRODUCTORA: Home Box Office (HBO) / Management 360
GÉNERO: Serie de TV. Aventuras. Drama. Fantástico. Intriga | Fantasía medieval
SINOPSIS: La historia se desarrolla en un mundo ficticio de carácter medieval donde hay Siete Reinos. Hay tres líneas argumentales principales: la crónica de la guerra civil dinástica por el control de Poniente entre varias familias nobles que aspiran al Trono de Hierro, la creciente amenaza de los Otros, seres desconocidos que viven al otro lado de un inmenso muro de hielo que protege el Norte de Poniente, y el viaje de Daenerys Targaryen, la hija exiliada del rey que fue asesinado en una guerra civil anterior, y que pretende regresar a Poniente para reclamar sus derechos. Tras un largo verano de varios años, el temible invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddard 'Ned' Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para ir a la corte de su amigo, el rey Robert Baratheon en Desembarco del Rey, la capital de los Siete Reinos. Stark se convierte en la Mano del Rey e intenta desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida y la de todos los suyos. Mientras tanto diversas facciones conspiran con un solo objetivo: apoderarse del trono.


Borges Y Yo - Jorge Luis Borges




Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas.
Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico.
Me gustan los relojes de arena, los mapas, las etimologías, la tipografía del siglo XVII, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor.
Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica.
Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición.
Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y solo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro.
Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre.
Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra.
Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas.
Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.
No sé cuál de los dos escribe esta página.

Utopías - Mario Benedetti




Cómo voy a creer / dijo el fulano,
que el mundo se quedó sin utopías.

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza.

cómo voy a creer / dijo el fulano,
que el universo es una ruina,
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio,
aunque lo sea.

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera,
que el mar es nadie,
que la noche es nada.

cómo voy a creer / dijo el fulano,
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo,
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos,
la parsimonia de tus manos,
cómo voy a creer / mengana austral,
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro.

cómo voy a creer / dijo el fulano,
que la útopia ya no existe,
si vos / mengana dulce,
osada / eterna,
si vos / sos mi utopía.

Los Peligros Del Contexto Y El Enemigo Endemoniado

En la última Gran Cena MAK –hoy convertida en el maná K– surgió un contrapunto interesante cuando nuestro Maestro de Luz ElBosnio, el Sri Sri Ravi Shankar del kirchnerismo de salón, nos intentó iluminar sobre los peligros del contexto y el enemigo endemoniado.

Tal como él sentenciaba hace cuatro años en La Dictadura y los Monstruos: “Juzgar a Astiz es más fácil que juzgar a Martínez de Hoz o al gerente de Recursos Humanos que le entregó la lista de sindicalistas a limpiar. Astiz puede oficiar de monstruo, de psicótico asesino que mata por maldad”...pero “Astiz es un extraño psicótico asesino que dejó de asesinar apenas el Estado se lo dejó de pedir. No es que sea un humanista, probablemente su extraña vocación lo haya llevado a ser lo que fue antes que a trabajar en la Esquina de las Flores, pero lo relevante es que no mataba por falta de algún filtro moral, sino como parte de un proyecto político (lo que por supuesto, no le quita responsabilidad penal)”. En este satori el Sri Sri actualizó el contexto en torno a nuestra vívida Revolución de la Alegría, y en el triste papel de Astiz se mencionaron algunos funcionarios, devotos de Martínez de Hoz, que ocuparon el exagerado papel a solo efecto de exponer el punto disruptivo que pretendía nuestro Maestro.

Para Hollywood resultó imprescindible demonizar a los nazis con dificultades para pronunciar las erres y a los japoneses que miraban todos sospechosamente. Sería insoportable para un pueblo masacrar otra nación, si no vieran a cada ser humano en ella como un enemigo genéticamente endemoniado, asesinos vocacionales que únicamente podían purificarse con el fuego de la libertad yanqui. Ya todos entendimos que esta simplificación es tan absurda como ficticia, sin embargo la seguimos aplicando a diario.

En esta MAKcena ElBosnio aseguraba conocer a neo-liberales que besaban a sus hijos antes de dormir, que se enternecían ante el dolor de su mascota e incluso, estarían de acuerdo en pedir por la paz en el mundo en caso de llegar a reinas de belleza. Mientras esquivaba un par de empanas frozen, llegó a decir que “tenía un amigo neo-liberal” que prefería para los argentinos la riqueza antes que la pobreza, el pleno empleo antes que el desempleo y la prosperidad antes que el caos.
Para él nuestras diferencias se resumían en las prioridades, la elección de diferentes caminos para llegar a utopías bastante similares. Antes de asimilar el último sillazo, se le escuchó advertir sobre el riesgo de construir un imaginario pueblo neo-liberal de astices, de nazis, de enemigos irracionalmente malignos que jadean ante el crecimiento de la pobreza y el desempleo… podría ser un error político.

La teoría de los dos otros

Fue en ese momento cuando desde la mesa de Robi partió una botella de El Peronista, con destino fijado entre los tiradores del anfitrión. Sus comensales ya juntaban firmas para iniciarle juicio político a nuestro Maestro de Luz, y uno de ellos le respondió: “no puedo estar más en desacuerdo, el neo-liberalismo jamás puede ser beneficioso para nosotros porque tener éxito, para ellos, es profundizar las desigualdades”. Me recordó a un párrafo de Friedrich A. Hayek en Camino De Servidumbre (algo así como El MAKnual del Militante Pasivo para los liberales), donde indignado afirma: “los hombres se han acostumbrado tanto a su nueva prosperidad que ahora las desigualdades les parecen insoportables e injustificadas”.

Desde la militancia nac & pop unida y organizada no todos están de acuerdo con el postulado de ElBosnio, no todos creen que para un argentino no puede haber nada mejor que otro argentino. Que todo argentino sano quiere el bienestar para su pueblo, aunque algunos inicien atendiendo las carencias de los más necesitados y otros sincerándolas. Desde la visión del núcleo duro se ve al liberalismo como la ideología económica darwiniana que cree en la selección natural del más fuerte, en la desigualdad como una piedra angular de nuestra sociedad y del ser humano que responde al orden natural de las cosas. Y por lo tanto el índice de GINI es sólo una aberrante creación populista que no debiera existir.

En esa visión del neo-liberalismo nuestro mejor amigo de la infancia, el padrino de nuestros hijos, se convierte en el enemigo cuando colabora al éxito del modelo que naturaliza la exclusión como un eslabón más del progreso social.

Así como en la isla de Lost, “los otros” siempre son “los otros” y sólo cambian de rostro según la orilla desde la cual se los llame. Los neo-liberales militantes de la ola amarilla tienen las mismas certezas sobre las consecuencias de aplicar las recetas nac & pop, que los segundos sobre las recetas liberales. Para “los otros”, detrás de las políticas proteccionistas de la izquierda se siembran campos de vagos, lastre improductivo que resta estímulo a quien realmente crea valor y contribuye al progreso social. Optar por ese camino conduce inexorablemente a una sociedad que administra su pobreza, que iguala hacia abajo, donde sólo puede crecer la ineficiencia al amparo de un Estado tonto, que atonta como una madre sobreprotectora.

En esa visión que comparten el amigo neo-liberal de ElBosnio y mi hermano gorila, el mejor amigo de la infancia, el padre de su ahijado, se convierte en el enemigo cuando colabora al éxito del modelo que naturaliza la ineficiencia como un eslabón más del progreso social.

Hace apenas un año, un contexto naturalizaba una visión ante los ojos indignados de quienes pensaban diferente, que añoraban un fin de ciclo a diario que terminara con esa pesadilla. Hoy cambió el contexto, los otros son los otros y sólo coinciden en la añoranza.

¿Pueden ambos tener razón y se llaga al bienestar por un sólo camino?
¿La Patria es el otro, o el otro sólo es el enemigo?

Sergio Marino

Better Call Saul [****]<br />Ningún pibe nace Walter White, sino el Resbaladizo Jimmy

Bajar la Serie No se puede hablar de Better Call Saul sin comenzar por Breaking Bad, aunque el spin off es una precuela que la sitúa seis años antes que Saul Goodman se convierta en el abogado de Walter White. Si bien no está contraindicado, lo aconsejable es que aborden esta serie después de haberse apasionado con Breaking Bad, sin duda una de las mejores series ever.

El mismo creador, Vince Gilligan –que además tenía otras series en su haber como Battle Creek, Metástasis y The Lone Gunmen– la misma música de Dave Porter y la misma Productora nos garantizan una sensación Breaking Bad en el ambiente. Pero esta vez las estrellas son Bob Odenkirk (W/ Bob and David, Fargo, Boulevard) en su rol del abogado buscavidas “Resbaladizo Jimmy”, que fue nominado al mejor actor dramático en los Globos de Oro y en el Sindicato de Actores (SAG) y Jonathan Banks (Crocodile Dundee in Los Angeles, Proximity) que personifica al oscuro Mike Ehrmantraut con merecimientos de galardón, para mí gusto.

La segunda temporada se estrena el 15 de febrero, si no viste aún la primera es cuestión de correr. Una muy prometedora primera season, con 4 nominaciones al EMI y al Satellite Awards, me anima a seguir esta Buena serie [****]

Bajar la Serie
TÍTULO ORIGINAL: Better Call Saul
AÑO: 2015
DURACIÓN: 47 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Vince Gilligan (Creator), Peter Gould (Creator), Colin Bucksey, Adam Bernstein, Larysa Kondracki, Michelle MacLaren, Terry McDonough, Nicole Kassell
GUIÓN: Vince Gilligan, Peter Gould, Gennifer Hutchison, Thomas Schnauz, Gordon Smith
MÚSICA: Dave Porter
FOTOGRAFÍA: Arthur Albert, Michael Slovis
REPARTO: Bob Odenkirk, Michael McKean, Jonathan Banks, Rhea Seehorn, Patrick Fabian, Michael Mando, Gene N. Chavez, Julie Ann Emery, Raymond Cruz, Mel Rodriguez, Jeremy Shamos, Amy Davidson
PRODUCTORA: AMC Studios / High Bridge Productions / Crystal Diner Productions / Netflix / Gran Via Productions / Sony Pictures Television
GÉNERO: Serie de TV. Drama. Comedia | Spin-off. Precuela. Comedia negra. Crimen
SINOPSIS: Precuela de la serie "Breaking Bad", centrada en el personaje del abogado Saul Goodman (Bob Odenkirk), seis años antes de conocer a Walter White. La serie cuenta cómo un picapleitos de poca monta llamado Jimmy McGill, con problemas para llegar a fin de mes, se convierte en el abogado criminalista Saul Goodman.


Boardwalk Empire [****]<br />Así nació Atlantic City y se forjó una nación

Bajar la Serie A través de los saltones ojos de Enoch "Nucky" Thompson (Steve Buscemi) podemos conocer los EE.UU. desde la primera posguerra, hasta el crack bursátil del jueves negro. Pasando por la emancipación femenina, la integración racial, y toda la lógica de poder que nace tras la ley seca.

Boardwalk Empire es una serie de gangsters basada en hechos reales, nos explica lo que hacen personas normales en contextos de presión anormales. Pueden entenderse tanto los años 20’ cuando se prohibió el alcohol, como el hoy cuando se prohíben las drogas. Nos explica sobre relaciones familiares, inmigración, política y poder, con un guión particularmente cuidado.

Su creador, Terence Winter, está estrenando su segunda creación –Vinyl– este 14 de febrero, para tener en cuenta. Entre los Directores pasamos, desde el nominado al EMI por este trabajo Timothy Van Patten (Game of ThronesThe Sopranos, Roma) hasta Martin Scorsese. La música es para resaltar, toda una creación de esa época. Y la producción y ambientación son excelentes.

El reparto es muy numeroso, una real maratón de talentos compitiendo. El multigalardonado Steve Buscemi (Interview, Delirious, 13 Moons) es el protagonista omnipresente en sus cinco temporadas. En las dos primeras coprotagoniza con un sólido Michael Pitt (Criminal Activities, Orígenes, Rhinoceros Eyes), después se luce con las compañías femeninas de la escocesa Kelly Macdonald (Intermission, Gosford Park, Entropy) y una adorable -ya- señora Patricia Arquette (Medium, Stigmata, Goodbye, Lover). Para mencionar sólo las composiciones más notables, incluimos al imperturbable Michael Shannon (The Iceman), el osco Michael Kenneth Williams (The Sweet Blood of Jesus), la beldad de Gretchen Mol (An American Affair), y un espectacular Jack Huston (Posthumous) que actúa con sólo la mitad de su rostro.

En sus cinco años Boardwalk Empire fue nominada a 39 Emmys de los cuales ganó 13, a 7 Globos de Oro, a 4 Satellite Awards y 15 del Sindicato de Actores.
Una particularidad de la serie, termina con una temporada de sólo ocho capítulos que son lo mejor de sus cinco años. Por todos esto me pareció Notable [****].

Bajar la Serie
TÍTULO ORIGINAL: Boardwalk Empire
AÑO: 2010
DURACIÓN: 55 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Terence Winter (Creator), Timothy Van Patten, Allen Coulter, Jeremy Podeswa, Ed Bianchi, Brad Anderson, Alik Sakharov, Jake Paltrow, Martin Scorsese
GUIÓN: Terence Winter, Cristine Chambers, Bathsheba Doran, Meg Jackson, Howard Korder, Steve Kornacki, Itamar Moses (Libro: Nelson Johnson)
MÚSICA: Varios (Tema principal: The Brian Jonestown Massacre)
FOTOGRAFÍA: Jonathan Freeman, Kramer Morgenthau
REPARTO: Steve Buscemi, Kelly Macdonald, Shea Whigham, Michael Shannon, Stephen Graham, Michael Pitt, Gretchen Mol, Michael Kenneth Williams, Jack Huston, Vincent Piazza, Aleksa Palladino, Paul Sparks, Michael Stuhlbarg, Paz de la Huerta, Anatol Yusef, Anthony Laciura, Dabney Coleman, Charlie Cox, Greg Antonacci, Jeffrey Wright, Bobby Cannavale, Ben Rosenfield, Kevin O'Rourke, Victor Verhaeghe, Patricia Arquette, Robert Clohessy, Ron Livingston, Domenick Lombardozzi, Erik LaRay Harvey, Marc Pickering, Dominic Chianese, Margot Bingham, Julianne Nicholson, Meg Chambers Steedle, William Forsythe, Stephen de Rosa, Stephen Root, James Cromwell, Heather Lind, Tony Curran, Brian Geraghty, Ian Hart, Louis Gossett Jr., Matt Letscher
PRODUCTORA: Emitida por la cadena HBO; Home Box Office (HBO) / Leverage Management / Closest to the Hole Productions / Sikelia Productions / Cold Front Productions
GÉNERO: Serie de TV. Thriller. Drama. Crimen. Mafia. Basado en hechos reales. Años 20
SINOPSIS: Serie de TV (2010-2014). La Primera Guerra Mundial (1914-1918) ha terminado y Wall Street está a punto de explotar. Es una época de cambios: las mujeres obtienen el derecho al voto, la radio llega a los hogares y los jóvenes gobiernan el mundo. Atlantic City (Nueva Jersey) es un espectacular lugar de vacaciones en el que sólo se respetan las reglas impuestas por Enoch "Nucky" Thompson (Steve Buscemi). Basada en hechos reales, se inspira en la obra homónima de Nelson Johnson.


MANUAL DEL MILITANTE PASIVO


DEL FRENTE CENAS Y CAFÉS

Para todos aquellos que aceptan diariamente arriesgar la paz de una buena cena por la defensa de un modelo.


"Un rol importante del militante pasivo es el de predicar. Horadar la piedra del discurso hegemónico allí donde actúa, es decir en las personas. Generar vibraciones capaces de abrir una grieta por donde las gotas de agua terminen de resquebrajar la roca. Romper el espiral del silencio que nos hace sentir en minoría, casi en falta".

Así comienza el Manual del Militante Pasivo o MAKnual, genuino producto de nuestro inigualable Rinconte y del Maestro de Luz ElBosnio, el Sri Sri Ravi Shankar del kirchnerismo de salón.

Después de infinitas cenas-debate, de varios años administrando La Radio MAK y de participar en centenas de discusiones en nuestro y otros espacios, se dieron cuenta que regularmente lamentaban no haber recordado tal o cual argumento, o no haber encontrado una forma más elaborada para decir lo que se dijo. Esto los llevó a pensar en pasar por escrito las ideas, como una ayuda-memoria, que a cierta edad es lo más parecido a tener un cerebro a mano. De esa idea inicial, aumentada por las expectativas y reducida por las posibilidades, surge este MAKnual.

Doy por sentado que por más bajas que mantengan las expectativas, nuestro manual logrará defraudarlos. Y para demostrarlo comienzo por contarles que decidí no subirlo completo a este blog, sino sólo el capítulo de Conceptos Políticos y alguna que otra yapa.

Si usted asume -al igual que mi tía Pirucha- un abrumador desconocimiento de la reglas básicas para entender la política, este libro de bolsillito le resultará simple y esclarecedor. Si por el contrario, usted cree -al igual que mi hermano gorila- saber tanto de política como sabe de fútbol, podrá indignarse a sus anchas con estas visiones disruptivas de lo que era una verdad universal para todos... menos para nosotros. En cualquier caso, esperamos su catarsis en los comentarios.

Virtud
Política O Moral
El Poder
Consenso Y Mayoría
Instituciones Y Democracia
ONG. Esa Agua Bendita
Beneficencia Y Política
Políticas A Largo Plazo
Honestismo
Intencionalismo
Cercanismo
Anecdotismo
Autoritarismo
Intolerancia
La Violencia Democrática
Corrupción Y Coimas
Crimen Y Clase
Flotación, Rumbo Y Ritmo
Discrecionalidad
Qué Debemos Pedirle A Un Político, Y Qué No
Retribución Justa
Clientelismo
Populismo Malsanamente Humano
¿Qué Deberíamos Esperar De Una Oposición Electoral?
El Imaginario
Visiones, Cínicas Y Candorosas
Opinión
Formación De Opinión
Opinión Certera
Diversidad
Amortiguación Democrática
Acción Directa
Prédica Y Lobby
Mercado Y Competencia Perfecta
Competencia Y Regulación
Hay Personas Y Personas
Licitación Social
Derechos En Pugna Y Convocatoria De Acreedores
Algunas Ideas Con Valoración Positiva Inmerecida

PALABRAS FINALES
REFERENCIA RÁPIDA

Como sé del descreimiento y escepticismo reinantes, asumo que algunos de ustedes aún no están convencidos de la verdadera existencia de nuestro MAKnual. Para estos hombres y mujeres de poca fe, les dejo un paso de comedia protagonizado por el #HiperRecontraChequeamosTodo Jorge Lanata y su joven padawan Nico Wiñazki, a estas alturas un amigo de la casa. Durante la emisión de este sketch en prime time recibimos la mayoría de los comentarios que se pueden leer más abajo, certificando el efecto sanador que produce el denunciador de la grieta, en los internos de la Fundación Alfredo Casero para las psiquis devastadas por el kirchnerismo.

Y si aún persisten en la intención de conseguir su copia autografiada por nuestro Maestro de Luz ElBosnio, pueden solicitarla mandando un mail aquí.





Virtud


El politólogo italiano Giovanni Sartori sostiene que hoy la amenaza a la democracia constitucional no proviene de un modelo alternativo mejor (como el comunismo o la monarquía) sino de cierta exigencia de “más democracia”, casi acusando de no democrático al modelo actual.
Aunque las exigencias a un modelo apreciado pueden generar progresos, también corremos el riesgo de terminar exigiendo atributos que el modelo no promete y ni siquiera busca. La virtud de sus representantes es uno de ellos.

La democracia constitucional no necesita de la virtud humana. Cree en ella pero no en su perennidad ni en la capacidad de detectarla.

Si la democracia constitucional se rigiera por el criterio de virtud, la Constitución se limitaría a indicar cómo se elige al ciudadano virtuoso para luego darle plenos poderes. En cambio, la Constitución supo procurarse de mecanismos de control y remoción, de balanceo de poderes, para delegar autoridad en plazos muy limitados y muchas veces no renovables.

¿Por qué tanto límite y control si se apostase a la virtud del elegido? La República tiene eso de mágico: un sistema escrito por humanos comunes para que humanos comunes gobiernen a humanos comunes.

La exigencia de virtud suele esconder una voluntad de descalificación al sistema de gobierno humano: a mayor exigencia de virtud, mayor descalificación. Por eso quienes la exigen entre los representantes democráticos tan mezquinamente humanos a veces encuentran virtud en dictadores criminales (no sólo poco virtuosos sino poco humanos).

Exigirles a nuestros representantes caracteres heroicos humanamente extraordinarios nos descalifica a nosotros como “electores”, por nuestra irreparable incapacidad de elegir héroes entre humanos. En otras palabras, debemos buscar ciudadanos –no héroes- dispuestos a representarnos y a comprometerse con el juego republicano.

Nada más, nada menos.

Otro ejemplo de exigencia exagerada se esconde en el planteo de que la democracia elige a los mejores gobernantes, el trillado “Gobierno de los Mejores”.

Nadie en sus cabales puede creer que un juego como el constitucional –con partidos, elecciones, internas, listas sábanas y almohadas, con instancias de expresión de algo tan volátil y caprichoso como la opinión de mayorías simples – puede garantizar la elección de “los mejores de nosotros para gobernar”.

En cualquier arte, elegir al mejor (si admitimos la idea que “el mejor” es algo elegible) requiere jurados especializados, discusiones acaloradas entre personas cuyas opiniones son consideradas especializadas o de mayor valor por el resto, mucho análisis y un sinnúmero de aspectos que la Constitución no busca implementar.

La república no es el gobierno de los mejores, no es el mejor gobierno, ni es el gobierno para el interés del pueblo. Es el gobierno por decisión del pueblo. Y la decisión del pueblo se expresa, según nuestra constitución, por la votación periódica. Podría expresarse por aclamación en una plaza y también sería una república democrática, pero la constitución lo indica de otra forma. La voluntad expresada en las urnas es considerada la decisión del soberano, una ficción como cualquier otra pero al estar escrita tiene fuerza de ley.

Nuestra República implementa así el gobierno de la voluntad de las mayorías. Ni el saber superior, ni los conocimientos de un grupo especializado, solo la opinión de las mayorías.

Se trata de algo más “mediocre” (nunca mejor utilizado este término que en una República): el gobierno de la opinión más frecuente. Por eso, la virtud máxima de la Constitución es crear mecanismos para sacarse de encima a los considerados pésimos por consenso.

La frase tan escuchada de “el pueblo no se equivoca” no significa que siempre elegimos lo mejor, que le acertamos a algo previamente definido. En realidad, se trata de una verdad tautológica: “el pueblo no se equivoca, porque su opinión define lo certero”.

En política democrática, la definición de “acierto” es hacer lo que dicta nuestra voluntad. Por lo tanto, cuando nos escuchemos pedir “la virtud al poder” o preguntar “¿éstos son lo mejor que tenemos?” deberíamos tomarnos la pastilla que nos devuelva al camino republicano.

Por último… Ante la contraposición entre ética o Ley, debemos tener claro que sólo la Ley tiene cabida en el análisis político. Puede sonar a poco, pero con la experiencia del mundo podemos sostener lo contrario: hacer cumplir la Ley es una utopía.

Si es un comportamiento prohibido, que lo diga la ley. Si es un comportamiento permitido pero reprochable, que lo digan las urnas cuando los electores hacen el balance total de una promesa o gestión.

Escuchá el MAKnual




Política O Moral


Un error frecuente y fatal es confundir análisis político y moral.

En el campo moral uno aspira a un comportamiento que siga preceptos rígidos y rigurosos, sin medias tintas: quien cumple los mandamientos es un ser moral; quien no, es amoral.

Si en una república las personas se viesen obligadas a consensuar preceptos morales, la discusión adoptaría rápidamente el esquema de amigo-enemigo y escalaría a una jihad de exterminio porque la resolución de dos morales en conflicto sólo se logra con la eliminación del otro. De hecho, los principios morales no se negocian ni se acuerdan.

Por suerte, como en un consorcio de propiedad horizontal, en una nación las personas sólo se ven obligadas a consensuar decisiones relacionadas con la administración de la cosa pública. Por ejemplo, ¿qué construir?, ¿qué prohibir?, ¿qué incentivar?, etc. Este consenso se logra con la acción política.

En la acción política, todo es un tira y afloja. Todo se negocia. Se ofrecen quitas a los propios deseos y expectativas, a cambio de alguna concesión a favor.

La política funciona mucho mejor en manos de “comerciantes”, expertos del “toma y daca”, para quienes nada es “innegociable”, para quienes cualquier concesión es posible si a cambio obtienen algo de valor para sus representados. En cambio, no puede decirse lo mismo de los “hombres de moral superior” para quienes la política debiera ser la puesta en práctica de una larga lista de mandamientos irrenunciables, quienes prefieren morir antes que realizar alguna concesión (quien prefiere morir por algo está cerca de preferir matar por lo mismo).

Nadie posee una moral más férrea que un fedayín de Al Qaeda. Sus principios son inamovibles; no renuncia a ellos ante nada; ninguna evidencia o beneficio menor pueden distraerlo; no los vende ni por la valija de Antonini multiplicada por las veces que el diario La Nación la mencionó.

En política democrática ésos no son valores sino amenazas.

Por todo esto, cuando analizamos en términos políticos debemos preguntarnos “¿qué se hizo?”, “¿qué se obtuvo y en beneficio de quién?”, “¿a qué costo y quién lo paga?”, “¿qué opciones existían?”. De hecho, no importa saber si el actor político siente íntimamente lo que hizo, si quiere a quienes se benefician con sus acciones o si sólo busca su apoyo, si no haría lo contrario en otra circunstancia políticas...

Esas cuestiones no son políticas: son morales o a lo sumo psicológicas.

Un ejemplo algo extremo es la frase “roban pero hacen”, instalada por los medios como expresión de la actitud aberrante del populacho y la barbarie. El hecho es que, en política, esta frase es no sólo perfectamente aceptable sino virtuosa.

Yo puedo concluir que un grupo roba, pero lo apoyo porque hace mucho y porque no tengo mejores opciones. En política, ni el mismísimo “roban” descalifica per se a una gestión.

Por supuesto, esto no significa que robar sea un valor. Apenas significa que otros logros pueden superar en valoración positiva lo negativo de robar.

Probablemente si los logros disminuyesen o si los robos se transformasen en crímenes espantosos, terminaría en rechazo la ecuación que antes derivaba en apoyo. Sucedería lo mismo si apareciesen alternativas creíbles que permitieran esperar los mismos logros sin el robo. La política es el cálculo mezquino de interés ciudadano.

Aún el reclamo por la inclusión es de orden político, y no moral... Pido inclusión hoy porque creo que hace a un país mejor para mí y para las personas más cercanas.

Ahora bien, imaginemos una situación políticamente diferente. Imaginemos que mañana cien millones de chinos piden desembarcar en el puerto de Buenos Aires y exigen inclusión además del cumplimiento de nuestra Constitución con ellos. En ese caso, es probable que cambie mi posición sobre la inclusión, porque las circunstancias imaginadas también cambiarían la forma en que me impacta la inclusión.

Quien rechaza la inclusión no es menos moral que quien la defiende. Sólo no ha entendido de qué forma la inclusión lo beneficia, o ha entendido que no lo beneficia.

La descalificación moral suele provenir de quienes desaprueban las acciones políticas realizadas. Y por lo general son los medios los que exageran la inmoralidad de los hechos, para descalificar a un gobierno cuyas acciones les causan rechazo.

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Poder


Para juzgar cualquier situación política, inevitablemente debemos hacernos la siguiente pregunta básica: “¿quién creemos que tiene el poder en esta escena?”. De lo contrario, corremos el riesgo de hacer un análisis moral, no político.

Si observamos una persona que golpea a otra y no necesitamos formular ninguna pregunta, estaremos a punto de emitir un juicio moral, en sintonía con algún mandamiento del tipo “no golpearás”. En cambio, para emitir un juicio político serio, antes debemos preguntarnos: ¿quién golpea?, ¿por qué?, ¿qué logra con ese golpe?, ¿de los dos, quién tiene el poder?

Un negro salta sobre una bicicleta que le saca a un niño. Sale montado en ella a toda velocidad, tanto que casi pisa a una anciana. Detrás lo persigue un grupo de encapuchados blancos... La opinión política que nos formemos de esta escena dependerá de nuestra respuesta a las preguntas “¿aquí quién tiene el poder? ¿Quién hace qué? ¿Porqué lo hace?”

Un boy scout de 9 años y un skin head de 180kg de peso se cruzan puteadas y amenazas. Vuelan tortazos de un lado y de otro. Según quien creamos que tiene el poder, o como se comparte, nuestro diagnostico puede ir desde “un boy scout puteador recibe su merecido” o “juego de manos entre dos adolescentes” hasta “Masacre en un barrio porteño”. No importa quién creamos finalmente que tiene el poder o cuan compartido esté, importa que nos formulemos la pregunta antes de diagnosticar y crearnos una opinión política de la situación.

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