Si ya viste esta película es posible que te hayas quedado con dos ideas dando vueltas:
[1] ¿Por qué se llama “Los idus de Marzo”?. Bueno, fue en los idus de marzo del año 44 A.C., cuando Julio César fue traicionado y asesinado. Clooney reinterpreta esta cita histórica agregando un toque intelectual a una película que de eso no tiene mucho. Y [2], si después de verla lo que sobresale es la primer pregunta, la película no supera un buena.

La película expone el trillado tema sobre la moral de los políticos, ¿es posible ser moral y ser político?, supongo yo que tan posible como ser periodista, o contador, o tickeador de boletos en el Roca. ¿Todo político hoy en día es Julio Cesar, o es Marco Junio Bruto?.

La película está bien actuada y dirigida, George Clooney y elenco (gran elenco), aprobaron. Mención especial para el protagonista, Ryan Gosling, que en el mismo año también hizo “Drive” [***] y “Crazy, Stupid, Love” [****], tres papeles muy diferentes y bien interpretados. Al guión le falta un golpe de horno, pero se sacó un Buena [****]

TÍTULO ORIGINAL: The Ides of March
AÑO: 2011
DURACIÓN: 101 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: George Clooney
GUIÓN: George Clooney, Grant Heslov (Obra: Beau Willimon)
MÚSICA: Alexandre Desplat
FOTOGRAFÍA: Phedon Papamichael
REPARTO: Ryan Gosling, George Clooney, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Philip Seymour Hoffman, Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright, Max Minghella
PRODUCTORA : Cross Creek Pictures / Exclusive Media Group / Smoke House
PREMIOS: 2011: Globos de Oro: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película dramática. 2011: Premios BAFTA: Nominada a mejor actor secundario (Hoffman) y guión adaptado. 2011: Critics Choice Awards: Nominada a Mejor reparto. 2011: Festival de Venecia: Sección oficial largometrajes a concurso. 2011: Festival de Toronto: Sección oficial largometrajes a concurso
GÉNERO: Drama | Política
SINOPSIS: Un joven idealista (Ryan Gosling) empieza a trabajar como director de comunicación para un prometedor candidato (George Clooney) que se presenta a las elecciones primarias del Partido Demócrata. Pero, durante la campaña, comprobará hasta qué extremos se puede llegar con tal de alcanzar el éxito político. Adaptación cinematográfica de la obra teatral "Farragut North" de Beau Willimon.

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Publicado por Sergio Marino

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3 comentarios :

  1. Una de las grandes victorias de la antipolítica es la de aislar a los políticos del resto de los ciudadanos. Nuestros representantes sólo pueden ser santos o pecadores. No gozan de ninguna de las prerrogativas que tienen los empresarios, gerentes, odontólogos o taxidermistas, pese a tener responsabilidades por lo general infinitamente más amplias.

    Les pedimos políticas de largo plazo pero los juzgamos según resultados cada 2 años. Les exigimos éxitos y para ello deben interactuar con el mundo real pero deben hacerlo sin ambición personal y con la modestia de un monje trapense.

    Nos parece justo que Bill Gates sea un potentado o que un parásito corporativo cobre suculentos bonus pero nos escandaliza que un tipo que ayudó a sacar a millones de otros de la miseria, que generó riqueza y empleos por un sueldo de gerente cobre una jubilación de privilegio o se haya paseado en avión privado.

    Gloria eterna a nuestros políticos.

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  2. Tal cual Sr. Rinconete. Instintivamente uno podría pensar que una sociedad prefiere elegir a sus representantes entre quienes reúnan sus características principales, quienes reflejen sus principales cualidades y valores. Instintivamente uno podría equivocarse.

    Las sociedades de hoy, y más precisamente la sociedad argentina (la SA más peligrosa) tiene una imagen tan denigrada de ellos mismos que prefieren ser representados por noruegos, birmanos u horticultistas si estos últimos gozaran de una campaña mediática que los prestigie como gente honrada.

    No soy adepto a las teorías conspirativas, sin embargo es una realidad evidente que si nos consideramos una sociedad de corruptos, que sólo puede elegir sus representantes entre los mejores y más refinados corruptos, será más fácil aceptar con buenos ojos todo lo que se proponga desde fuera de esa sociedad (el síndrome “Generación del 80´”) o desde una elite de iluminados impolutos (generalmente vestidos de uniforme).

    En resumen, les exigimos a nuestros políticos lo que no estamos dispuestos a dar nosotros mismos, les pretendemos pagar mucho menos de lo que nosotros aceptaríamos, y los elegimos a condición que acepten ser injuriados, insultados y deshonrados sin necesidad de mostrar razones para hacerlo. Sin embargo esperamos que representen nuestros intereses y se hagan responsables por darnos una vida mejor.
    Como usted mismo diría, para pensar…

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  3. Si voy a votar a un cualquiera ....q ese cualquiera sea el mejor es una aspiracion legítima.La victoria de la antipolítica es igualarlo .
    Para ser un buen político hay q ser hábil en varios aspectos : en la conducción ,en la seducción ,en la delegación de tareas,en la eleccion de colaboradores,en la confeccion de prioridades ,en el manejo de la palabra,en la capacidad de laburo,etc etc .
    Creo q para llegar al poder hay q pisar jardines ,pero tb espero q el q yo voto me haga sentir orgullosa de haberlo elegido porq hicieron lo mejor en el momento oportuno .Mabel

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