4 de marzo de 2012

Sólo Quiero Un Juicio Justo

Posted By: Sergio Marino - 16:53
Hoy se cumplen 40 años del combate por la corona de peso mediano en la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo, que tuviera lugar en Roma entre Denny Moyer y nuestro Carlos Monzón. Era la tercera defensa del título y Carlitos noqueó al norteamericano en el quinto round. Seguiría defendiendo el cinturón en catorce ocasiones, hasta el su retiro como campeón en el 77’.

Monzón demostró superioridad sobre un ring frente a grandes boxeadores, como Nino Benvenuti, Emile Griffith, Bennie Briscoe o Mantequilla Nápoles. Alcanzó la popularidad junto a deportistas argentinos como Diego Maradona, Guillermo Vilas, Roberto de Vicenzo o Juan Manuel Fangio.
Sin dudas Carlos Monzón fue un grande, el mejor. Pero según la justicia, también fue el responsable de la muerte de su segunda mujer, Alicia Muñiz, que cayera de un balcón el 14 de febrero de 1988 convirtiéndolo en asesino.

Este acto delictivo ¿lo convierte en peor boxeador?, seguramente no. En Carlitos convivieron el mejor profesional del boxeo argentino y un amante violento con consecuencias criminales.

El próximo 29 de julio se cumplirán 12 años de la muerte de René Favaloro. Un prócer de la medicina y el mejor cirujano torácico argentino, reconocido mundialmente por ser quien realizara el primer bypass cardiaco en el mundo. Si tuviéramos que poner nuestras vidas en las manos de alguien dentro de un quirófano, todos hubiéramos querido que sea Favaloro.

Hipotéticamente, si mañana se supiera que el cirujano era un evasor de impuestos ¿lo convertiría en peor cirujano?, seguramente no. Y si el evasor fuera Jorge Luis Borges, ¿lo convertiría en peor escritor?, y si fuera Gardel?... ya se entiende la idea, al igual que Monzón, todos han sido los mejores en su profesión más allá de sus vidas personales.

Esta regla general -como toda regla- tiene una excepción, y se da cuando hablamos de los profesionales de la política. Así como a Monzón se lo medía por la cantidad de peleas ganadas y a Favaloro por sus operaciones exitosas, a los políticos se los debiera medir por su capacidad para transformar favorablemente la vida de sus conciudadanos, o sea, un buen político argentino es quien haya ejecutado actos políticos que mejoraron la vida de los argentinos. Y quien lo haya hecho más, es el mejor. Pero el coro de tías Cholas pondrán en duda esta máxima y la corona de nuestro campeón, si el sujeto en cuestión incurriera en comportamientos personales muy menores al de Monzón o al de evadir impuestos, alcanzará con ser un mal padre o haber fumado porquerías de joven.

¿Por qué a la tía Chola le cuesta diferenciar entre un acto profesional y uno personal, sólo cuando se trata de un político?, ¿por qué cree hablar de políticas de seguridad cuando habla de un acto de inseguridad, o de medida contra la corrupción cuando menciona a un corrupto?.
Quizás la culpa sea de su educación.

Abandonamos la Paideia

La famosa batalla cultural se viene librando hace décadas, por momentos parece que los ejércitos son de políticos liberales contra socialistas, y por momentos sólo son políticos contra anti-políticos. El último siglo da un resultado parcial a favor de la anti-política, encabezado por la sumatoria de gobiernos militares que nos educaron en su doctrina, al tiempo que desaparecían a los principales soldados del otro ejercito.

Estos años de educación están bien impregnados en nuestra cultura, y por eso me pareció tan atinado el párrafo de Carlos Heller, en su evaluación sobre logros y pendientes que hiciera para este año en la revista Debate: “Es cierto que el Estado Nacional asumió fuertemente acciones reparadoras. Por caso, la asignación universal por hijo o la entrega de computadoras son factores que contribuyen a la democratización del acceso a la escuela. Pero también es cierto que no hay un verdadero sistema educativo nacional y que está pendiente la discusión de un modelo pedagógico que sea plenamente compatible con el orden social que se está construyendo. Sostener que la calidad educativa es la elevación de los resultados en matemática o lengua de una prueba estandarizada, es algo que puede decir y defender un funcionario con pensamiento neoliberal y tecnocrático. Educar es formar para la soberanía cognitiva, para el desarrollo de todos los aspectos de la personalidad -el pensar, el decir, el hacer, el sentir-, para el trabajo liberador o para una ciudadanía en una democracia protagónica y participativa. Sólo en la formación de hombres y mujeres libres para la construcción de un proyecto colectivo adquiere sentido aprender matemáticas o lengua, herramientas basadas en el conocimiento que nos permite comprender y actuar”.

En la antigua Grecia, se educaba bajo un concepto difundido por Isócrates como la paideia, que se centraba en los elementos de la formación que harían del individuo una persona apta para ejercer sus deberes cívicos. Más adelante Cicerón convertiría este término en “humanistas” para los romanos, y en ambas culturas iban a menospreciar los conocimientos de erudición específica, contra la formación de un hombre pleno para la participación cultural y social. La formación de un ciudadano.

Yo sospecho que en el antiguo imperio grecorromano las tías (o mejor dicho los tíos) no creían estar hablando de política cuando mencionaban a un evasor, al tono de voz utilizado por alguien o el precio de sus sandalias. Quizás debiéramos volver a esa educación y dejar de pensar que estamos ilustrados si escribimos con buena ortografía.
Como diría #TNmbaum, ¿qué nos pasó? con nuestra formación cívica.


Aclaración extra para la tía: está bien que se le reconozca la corona de mejor boxeador a Monzón, y está bien que se lo haya encarcelado 11 años por asesino. Lo único que pido es un trato igualitario para nuestros políticos.


Sergio Marino

Soy Sergio Marino

Nagus es un muchacho de barrio devenido en emprendedor. Amante de la música, el cine y las series, el deporte, la tecnología, la historia, la polítika y todo aquello que puede arruinar una sobremesa familiar.

12 comentarios:

  1. Amigo Nagus

    Ocurre algo parecido con los politólogos o al menos, con quienes se definen como comentaristas de la política.

    Mientras los cinéfilos, por ejemplo, se interesan por el guión, la luz o las actuaciones, dejando de lado de sus análisis las eventuales deudas del productor hacia SADAIC o el pasado turbio del director (sin por esa razón disculparlas), el politólogo actual nos educa sobre la honestidad de los políticos, sus pasados pecaminosos o incluso sus intenciones satánicas.

    Los políticos, efectivamente, no tienen las prerrogativas de los cineastas (en rigor de verdad, ni siquiera tienen las prerrogativas de los plomeros o los odontólogos). Nunca se los juzga por sus acciones o sus consecuencias, lo único realmente relevante en política.

    Es por eso que las revistas de cine hablan de cine mientras que las revistas ¨de política¨ hablan de delitos e intenciones.

    Un abrazo,
    s.

    ResponderEliminar
  2. Es curioso Rinconete, cuando vi Midnight in Paris con la tía Chola salió lagrimeando, yo pensé que había recordado los 14 años de matrimonio de Woody Allen con Soon Yi Previn, pero me explicó que los gustos personales de Woody por las adolescentes, nada tienen que ver con sus valores como director. Me tranquilizó, y me animé a responder “Soon tendría la misma edad que Eva cuando lo conoció a Perón”, no sé que pasó, ya no me habló más ese día.

    Recuerdo que mi profesora de Instrucción Cívica nos enseñaba la Constitución con la misma cadencia que Don Raúl, pero nada comentó sobre el significado de la política. Ahora pienso si no debiera ir para increparla, ¿en la familia la llamarían Chola?

    También es curioso como usted puede resumir un tedioso post en dos párrafos.

    Never less…

    Nagus

    ResponderEliminar
  3. Cuando uno sabe demasiado de cualquiera ,éste pierde sus cualidades .El desconocimiento hace q todo sea bueno o malo y eso es lo q los niños necesitan saber y la Tía Chola tb (porq en el fondo la tía tiene alma de niña y cerebro de mosquito )Si el bueno es bueno,sonreimos porq siempre triunfa y "todo estará bien en mi muindo "
    El problema son los matices , las intenciones ,la semiotocracia (diría Turner )y la metonimia digo yo pero ,además las perspectivas (diría Rinco).Si me acerco me complico .Si sé ,me complico
    El mundo de la tía Chola y el de La Sarlo o de Biblita se basa en "yo siento"o me dijeron y eso les da la misma seguridad q a los niños cuando preguntan ;Batman es bueno o es malo ?

    ResponderEliminar
  4. Yo creo q hay matices... Acogerse a una moratoria no impugna a nadie. Contrabando agravado ya me va pareciendo q sí.

    Entiendo el punto, pero creo q está forzado.

    Hacemos política para decidir q hacemos con la plata de los impuestos.

    Autoridá moral q le dicen.

    ResponderEliminar
  5. Chris, estoy de acuerdo, hacemos politica para decidir cuanta y de donde sacamos la plata de los impuestos y que hacemos con ella. (Ademas de muchas otras cosas, pero esta es la parte de atañe al post).
    Que alguien evada 200.000$ es un daño al fisco y como tal impactara negativamente en mi juicio. Si ademas hace las suficientes cosas correctas, terminara realizando una gestion positiva y, quien te dice, la mejor que tuvimos.
    Hasta tanto aparezca otro que haga lo mismo sin defalcar al fisco en esos 200.000 y solo en 100.000. Y lo elegiremos.

    No obstante, si en el camino lo descubrimos y lo probamos, el tipo ira preso por evasion y nuestro dilema se acabará.

    Yo creo que la coima termina afectando la correcta politica. Pero lo que tenemos que exigir y medir es la correcta politica. Sino terminaremos con honestos bobos o con bobos deshonestos pero que ocultan bien sus deshonestida. En cambio, los resultados politicos no pueden ser "inventados" ni "ocultados". Porque si no me doy cuenta que vivo mejor, muy probablemente es porque no vivo mejor. Y si siento que vivo mejor y que soy finalmente un tipo feliz y pleno, probablemente es porque lo sea o mi dealer mejoró la calidad de lo que me entrega. (lo que redunda en lo mismo).

    ResponderEliminar
  6. Creo, querida Mabel, que (1) la tía Chola se crió viendo que en las películas los buenos vestían de blanco y los malos de negro, no había forma de confundirse y si existía el riesgo leía La Nación. Pero veo interesante el problema con el grado de conocimiento que me explica (2), saber mucho sobre un político no es un problema, asumirlo con nuestros mismos defectos lo es. Y dormir sabiendo que votamos a alguien que comparte nuestras miserias y aún así es nuestro dirigente, es verdaderamente incómodo. Tanto la Coca, Biblita y la tía Chola rehúyen a esa incomodidad, la “gente bien” no tiene porque vivir incómoda.

    ResponderEliminar
  7. Entiendo Chris, siempre hay matices, el tema está en determinar entre qué cosas los hay.
    Nunca supe por qué a la tía Chola -la abusadora de proverbios- le gusta usar “no mezclemos peras con manzanas”. Hay matices, que van desde las peras verdes hasta las maduras (incluso podridas) y lo mismo pasa con las manzanas, lo que no hay es un matiz entre ellas.

    Acogerse a la moratoria es un tono (que no es delito), contrabando agravado es otro tono más oscuro y si querés vamos directo a robar un banco para que no queden dudas. Podemos recorrer todos los tonos del comportamiento personal de alguien, y encarcelarlo si resulta que es un delincuente. Pero este señor, simultáneamente a su vida cromática de delincuente se desempeñó como un eximio violinista del Colón, ¿perdió su capacidad musical en el contrabando?, y si trabajaba de bombero?, y si trabajaba de político?

    Puede ser un resumen incompleto, pero NO “Hacemos política para decidir q hacemos con la plata de los impuestos”, hacemos política para encontrar la forma de mejorar la vida de las personas en una sociedad. Y si queremos que esa forma la encuentren los mejores y más capacitados en ese oficio, debemos bancarnos la incomodidad de asumir que la “Autoridá moral q le dicen” enaltece o desacredita a una persona SIN restarle sus atributos.
    En definitiva, el señor contrabandista debe ir preso por contrabandista, no por ser un mal violinista o un político corrupto.

    ResponderEliminar
  8. No quise dar la impresión de q soy un honestista.

    Un profesional político trabaja con impuestos: idea las leyes q les dan origen, dirige las instituciones q los recaudan, lleva a cabo planeamiento y ejecución de su retorno...

    Si falla en la elementalidad, cómo se lo puede considerar para cuestiones más complejas?

    Para equipararlo a su mal violinista, el tipo no debería poder mantener dos dedos pegados.

    Ahora, volviendo sobre los matices... Mauricio Macri fue procesado por contrabando agravado, en una causa q llegó hasta la Corte Suprema. Le parece q hago mal si lo rechazo sólo por esto?

    Sinceramente me parece q sin esos impuestos, no se pasa de los buenos deseos. Al menos no en la política grande. Pq transformamos la realidad en base a los recursos de los q disponemos.

    ResponderEliminar
  9. Primer cosa a remarcar, el post habla de la moral personal # accionar político, y (algo que creo interesante, diría Barone) el cambio de foco educativo en el último siglo. La segunda parte parece ser menos llamativa… ufa.

    Insisto, abarcar “la política” desde la función de cobrar y repartir guita, me parece una visión de los 90’, cuando era más importante el cambio de Ministro de Economía que de Presidente. Hoy –gracias a él y ella– la economía está supeditada al poder político, como lo está la salud, la educación y las demás áreas.

    Yendo a los matices, el pobre Mauri es un delincuente que quedó procesado por contrabandista en el caso que vos decís y zafó por un juez que ahora es Ministro en su gobierno. Sí, él debiera haber quedado en cana, pero eso no lo inhabilita para hacer un gran gobierno de la CABA (lo inhabilita su incapacidad cognitiva). O sea, esto no es una defensa a los políticos que me gustan a mí, Mauricio (que es Macri) podría haber sido un contrabandista y un gran político, finalmente no terminó siendo ninguna de las dos.

    Y para finalizar, pensá que las leyes de DDHH, el Matrimonio Igualitario, el secundario obligatorio, el reconocimiento de derechos a los peones rurales y tantas cosas más que modificaron la vida de todas esas personas, no pasaron por decisiones económicas, que obviamente son muy importantes, pero no es la única política.

    ResponderEliminar
  10. Pienso en todo eso... Y me da q funciona con plata.

    Si no hay fondos para las investigaciones judiciales, para q funcionen los juzgados de paz, para q las escuelas no se vengan abajo, para fiscalizar el cumplimiento de las obligaciones patronales; entonces todo queda en la letra y el folio.

    Entonces, sin plata es lo mismo q diga Ley de Felicidad Universal o Composición Tema La Vaca.

    Por supuesto q cometer un delito no implica q se puede llevar adelante un gran gobierno. Pero no me interesa la potencialidad. Me interesan los antecedentes.

    Así pues, no comparto su optimismo: no evalúo la potencialidad q tiene fulano de convertirse en un Gran Político. Me interesa q hizo a esta parte.

    Retomando el ejemplo, concluyo q MM es un "mal político" por sus antecedentes, particularmente los q tienen q ver con los impuestos... O sus reintegros q es decir masomenos lo mismo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. OK Chris, me convenciste, dejemos los ejemplos a ver si resulta más claro.
    Comparto tu punto de vista sobre las potencialidades, yo no hablé de esas ocasiones. Muy posiblemente si tengo que elegir entre candidatos que aún no gobernaron, los antecedentes delictivos de uno de ellos (aunque sean de su vida personal) le resten puntos en mi percepción.

    Vamos sobre casos de gobiernos consumados. La valoración de “buen gobierno” es personal, asumamos que considerás al gobierno de Perón como bueno (al menos los dos primeros), el Pocho tenía una sabida debilidad por las señoritas tiernas (la ley las llama menores de edad), eso es un delito no excarcelable ¿su gobierno fue peor por ello?

    A vos te gustan los ejemplos económicos. Yo creo que el gobierno de los Kirchner es el mejor de los últimos 60 años, pero sospecho que durante su vida en el servidor público hicieron uso de información privilegiada para beneficiarse económicamente, de confirmarse en el futuro ¿habrán sido peores políticos por eso?

    Los gobiernos de Perón y los Kirchner fueron los mejores de nuestra historia según mi visión, las actitudes personales de los protagonistas no cambiarán los hechos que lo definen así, porque los hechos son políticos y sus delitos personales.

    ResponderEliminar
  12. Respecto del tema de la información privilegiada me parece q aquí en Argentina tiene una legislación laxa por decir lo menos. Episodios q en otros países imponen cárcel a sus autores, aquí sólo multas irrisorias.

    Por eso yo tendría mucho cuidado en sugerir la posibilidad de q se cometió delito... Sobre todo cuando se habla de gente q, a primera vista, maneja muy bien lo q es la ingeniería contable q permite maximizar ganancias y tributar menos sin incurrir en flagrantes faltas.

    De lo contrario me parece q caemos en recoger el speech de algunos medios q nos quieren hacer creer q aquí aplican las mismas reglas q en Law & Order.

    Y lo mismo si nos vamos para atrás en el tiempo y la normativa en cuanto a los delitos sexuales, q por cierto se actualizó no hace mucho si no estoy equivocado de cabo a rabo.

    Por todo esto, insisto: hay matices, tantos como la distancia entre la moratoria impositiva, una falta leve en mi opinión, y el contrabando agravado, una q a todas luces no lo es.

    Saludos.

    ResponderEliminar

Ads

¿No es tentador el banner?

Copyright © 2016 NAGUS - All Rights Reserved

Designed by Templatezy