El Pecado Original de la Sociedad Porteña

Hace pocos días la Ciudad de Buenos Aires y el país entero se inundó de sentencias sobre el matrimonio, la familia, su definición y conformación. Se aventuraron todo tipo de predicciones y vaticinios catastróficos si la unidad básica de la sociedad era violada por la reinterpretación perversa de los ojos modernos. Quizás en el origen de nuestro gentilicio, los porteños encontremos muchas explicaciones a los pecados actuales.

La "Ciudad Eterna" hoy alberga al corazón de la grey católica, así como lo supo hacer con el mayor imperio que conoció la humanidad. Los patricios romanos contaron incansablemente la mítica historia de su fundación: Si tu profesor del secundario no logró ilustrarte sobre la Guerra de Troya, seguro lo hizo Brad Pitt y su Aquiles. Posteriormente a la epopeya, el príncipe troyano Eneas se lanzó a la mar huyendo hasta recalar en la península itálica, donde cimenta Lavinium mientras que su hijo funda la ciudad de Alba Longa. Después de sucesivos reinados, Numitor rey de Alba Longa, es destronado por su hermano Amulio, quien temiendo que alguien de su familia le usurpara el trono -tal y como él mismo había hecho- ordena que su sobrina Rhea Sylvia se convierta en Vestal (una virgen consagrada a los dioses) con el fin de asegurarse que no tendrá descendencia. Sin embargo, el Dios de la Guerra Marte desciende del Olimpo y engendra en ella a los gemelos Rómulo y Remo. Sabiendo el peligro que corrían sus hijos, Vestal los pone en una cesta y los arroja a su suerte en el río Tíber. Así es como una loba los encuentra en su orilla, los rescata y amamanta
Con el paso del tiempo, Rómulo y Remo descubren su linaje divino y monárquico, decidiendo restablecer el orden con el asesinato de su tío Amulio y retornando el poder a su abuelo Numitor, que los recompensa con la propiedad de las tierras que les vieron crecer en el monte Palatino. Rómulo escogió una de las Siete Colinas, y fiel a la tradición etrusca trazó un círculo con un arado consultando a los dioses para saber qué hermano debía ser el Regente de esa tierra, bajo el procedimiento de recuento de aves. Rómulo aventajó a Remo contando 12 aves contra 6 y así se convertiría en el primer gobernante, pero su hermano gemelo Remo se mofó de lo que estaba haciendo saltando de un lado al otro sobre el surco trazado. Rómulo viendo que su hermano estaba cometiendo un sacrilegio imperdonable en su Celebración Sagrada, le da un golpe en la cabeza y lo mata al tiempo que decía: "Así le ocurrirá, en el futuro, a cualquiera que se atreva a franquear mis murallas".

Y es así como Rómulo, el primer Regente de Roma, define las futuras murallas de su ciudad con el surco del arado, y establece cuatro entradas levantando el arado de la tierra, lo "porta" o portare (alzar en latín). Al erguirse los muros perimetrales, el segmento en el cual se había alzado el arado adquiere las características de lo que hoy llamamos "puerta". Como es fácil deducir, la puerta hacia al mar se bautiza "puerto" y sólo hubo que esperar dos mil años para que los porteños se crean más importantes de Rómulo, Remo y el Imperio Romano.

En teoría la Eneida fue escrita por Virgilio para exaltar el pasado romano, alimentar su mito y respaldar a Augusto como un semidiós. Pero en el proceso, Virgilio se entera de la muerte de algunos amigos a manos de Augusto (que era una persona bastante rústica según se dijo), y decide incluir una ofensa de forma hermética. Augusto no hablaba etrusco, en ese idioma la palabra "lupa" significa tanto loba como prostituta (de ahí el origen de lupanar), a la sazón Rómulo y Remo pudieron ser rescatados y amamantados tanto por una loba como por una prostituta, claro que Augusto y los romanos nunca lo supieron.

Por incontables medios se predicó que esta sociedad porteña se había construido sobre la tradición familiar de un padre y una madre, pero basta con rascar un poquito en el ADN de nuestro gentilicio para ver que surgimos de fratricidas criados por una loba o una put... qué podíamos esperar Monseñor?.


Sergio Marino
Unthinkable [***] La Doctrina de la Seguridad Nacional

Está científicamente comprobado que los yanquis -cuando no aprenden historia en Hollywood- lo usan para psicoanalizarse. En un universo muy, muy lejano fueron historiadores revisionistas a través de sus películas épicas, después supieron construir héroes propios que decoraban los westerns con sangre india. Más tarde se ilustraron sobre la incapacidad de los rusos, alemanes y japoneses para pronunciar bien en otro idioma, amén que siempre optan por el lado de los perdedores. Expiaron sus culpas por Hiroshima y Nagasaki, y finalmente se asumieron como loosers en Vietnam, aunque siempre del lado de los buenos.

Desde Bush (papi) en adelante ajustaron el enfoque. Nos explicaron que los terroristas son pintorescos cuando son rubios o vascos, pero cuando son feos, usan turbante y mean sobre los pozos de petróleo… esos son los peores. Hollywood nos enseña que a “esos” hay que torturarlos, porque cuando los soldados yaquis eran torturados por vietnamitas o nazis estaba MUY mal, pero si sos islámicos no está TAN mal, ahora es cuestión de defender la libertad. Jack Bauer es un héroe.

En esta película vas a ver dos monstruos, uno pone bombas y otro tortura, pero uno tiene la prensa a su favor… vos tenés que elegir un lado!. Interesante [***]
Ayuda para pensar

TÍTULO ORIGINAL: Unthinkable
AÑO: 2010
DURACIÓN: 97 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Gregor Jordan
GUIÓN: Peter Woodward
MÚSICA: Graeme Revell
FOTOGRAFÍA: Oliver Stapleton
REPARTO: Samuel L. Jackson, Michael Sheen, Brandon Routh, Carrie-Anne Moss, Gil Bellows, Stephen Root, Martin Donovan, Necar Zadegan, Yara Shahidi, Sasha Roiz, Benito Martinez.
PRODUCTORA: ChubbCo Film / Senator Entertainment Co / Lleju Productions
GÉNERO: Acción. Thriller psicológico. Terrorismo
SINOPSIS: Thriller psicológico que gira en torno al interrogatorio por parte de un agente del FBI a un sospechoso de terrorismo para que les confiese la ubicación de tres conjuntos de armas nucleares preparadas para detonar en los EE.UU.
Bajar Torrent

El Iluminismo Bicentenario


Para tener una visión más sobre cómo llegó, qué fue y qué nos dejó, algo que después de 200 años no se termina en el Virreinato del Río de la Plata.


El Siglo De Las Luces

Entre Ángeles y Demonios conocimos la colorida mitología de los Iluminati, y aunque haya sido una rústica pluma quien nos llevó de paseo, logramos imaginar a un conspirador Galileo Galilei confrontando al orden establecido, para imponer la divina razón en este mundo indocto arrastrado por la superstición de la fe. Entre vos y yo… podemos descartar con certeza que el magnífico Galileo se haya implicado en la orden de los Iluminati (especialmente porque él falleció un siglo antes de su fundación, el 1 de mayo de 1776), y podemos dudar profundamente que el camarlengo Carlo Ventresca se apropie de un cuarto de gramo de antimateria, lo que no debemos desconfiar con tal liviandad es sobre las teorías conspirativas que vinculan a los Iluminati con la Revolución Francesa.
Numerosos libros, anteriores y posteriores a la Revolución Francesa relacionaron a esa gesta con una conspiración masónica y particularmente con la logia de los Iluminati, que en Francia se llamaría "Les illuminés". Es un hecho que todos los ideólogos y dirigentes políticos de la Revolución Francesa sin excepción, han sido francmasones: desde los teóricos propagandistas como Montesquieu, Rousseau, D'Alambert y Voltaire, hasta los activistas más prominentes como Saint-Just, Robespierre, Felipe de Orleans, Lafayette y hasta el mismo hermano de Napoleón. Por otro lado, el hecho que el grito de Libertad, Igualdad y Fraternidad haya sido el lema de la Revolución así como también la divisa de la francmasonería, confirma que fueron ellos quienes en el siglo XVIII soñaron y diseñaron la Revolución.

El Iluminismo o Ilustración fue un movimiento cultural que se desarrolló en Francia e Inglaterra, desde los comienzos del siglo XVIII hasta la Revolución Francesa. Sus influencias cambiaron el mundo hasta entonces conocido –como era su original propósito– y después del “Siglo De Las Luces” nada fue igual, afectando las artes (neoclasicismo), las ciencias (Isaac Newton), la religión (ateísmo) y la política (despotismo ilustrado y socialismo utópico). En esta última sobresalieron las mentes encendidas de Denis Diderot, Jean Le Rond D'Alembert, Montesquieu y Jean-Jacques Rousseau, quien con su célebre libro El Contrato Social enamorara por completo a nuestro Mariano Moreno mientras cursaba sus estudios en la Universidad de Chuquisaca, al punto de convertirlo en traductor de ese tratado para nuestras pampas.

¿La Revolución de Mayo?

En 1802 con sus jóvenes 24 años regresa Mariano Moreno a Buenos Aires devenido en abogado, y en pocos meses formará el germen revolucionario con su amigo Juan José Castelli y quien fuera su primo, Manuel Belgrano. Impregnado del iluminismo francés, les expondrá que la razón está en el hombre y con ella se debe reordenar al mundo. Es evidente que este racionalismo no comulga con los conceptos religiosos que explican a los gobiernos monárquicos como delegados de Dios en la tierra, y las mismas ideas que le harían perder la cabeza a Luis XVI se opondrían a la corona de Fernando VII en el Río de la Plata.

Por un lado Jean-Pierre Houël nos colorea en su cuadro “Prise de la Bastille”, como la plebe y la burguesía ilustrada toman el poder que ocupara la monarquía; y por el otro lado Pedro Subercaseaux nos pinta el “Cabildo abierto del 22 de mayo” donde “el pueblo quiere saber de qué se trata!”. Difícilmente se pueda rotular de revolución una gesta donde el pueblo no participa ni se entera, y se destaca por el uso (o no) de paraguas… en lugar de fusiles.


[Ya sé, te diste cuenta que algo no cierra…, comparar la Revolución Francesa con la Revolución de Mayo es poner en el mismo escenario a Alain Delón y Ricardo Fort].

El potosino (hoy boliviano) Cornelio Judas Tadeo de Saavedra y Rodríguez, detentaba todo el poder de la fuerza como primer jefe del Regimiento de Patricios, pero no poseía ningún plan revolucionario para librarse del monopolio español, que sólo les permitía comerciar con el puerto de Cádiz, “obligándonos” a contrabandear los libros franceses y las mercaderías inglesas. Mariano Moreno se consideraba iluminado por el poder de la razón, y se adjudicaba la autoría del magistral Plan Revolucionario de Operaciones, pero no contaba con fuerza alguna que permitiera llevar adelante estos sueños, no lo respaldaban las clases burguesas ni trabajadoras que impulsaban a sus admirados jacobinos, Robespierre y Saint-Just. Además, su condición y actitud de porteño lo excluían de todo posible respaldo del pueblo “bárbaro” de las provincias. Saavedra y Moreno se necesitaban tanto como se complementaban, formaban una alianza natural. Parece mentira que la política argentina nos esté demostrando hace 200 años que las alianzas sirven tanto para llegar al poder, como para destruirse en ese mismo instante.

Mariano Moreno será el Secretario de la Primer Junta y entrará al grupo de próceres que durante doscientos años serán admirados por unos y criticados por otros (el otro grupo será sólo denostado), pero tendrá algunas frases que mantienen una vigencia inaudita: “Los pueblos nunca saben, ni ven, sino lo que se les enseña y muestra, ni oyen más que lo que se les dice”, el concepto se termina de completar cuando pensamos que lo dice el dueño de un diario, La Gaceta.



La Modernidad Del Libre Comercio

El imperio español representaba la decadencia, el atraso, un reino que no había producido su revolución cultural. Seguía atado a la monarquía y como frutilla del postre fue invadido y conquistado por la vanguardista potencia francesa, que coronaba la burla con el reemplazo del rey por José I Bonaparte (más conocido como Pepe Botella). Estaba muy claro para los revolucionarios de mayo que debíamos librarnos de ese yugo colonial del siglo pasado, para entrar en la modernidad cultural y económica que representaban Francia e Inglaterra respectivamente.
Después de las fallidas invasiones inglesas, un grupo de brillantes dirigentes como el Ministro Británico de Asuntos Exteriores George Canning, inspirado en Adam Smith y seguido por Richard Cobden, conformaron el Pacto Neocolonial. A diferencia del spanish style, aspiraba a colonizar mediante la dependencia económica y no militar o religiosa, permitiendo sin reservas que sus súbditos porten banderas, escarapelas, himnos y todo el cotillón que los convenza de su “libertad”. Esto explica a las claras los cañonazos de festejo que ofrecieron los barcos ingleses amarrados en el Rio de la Plata cuando se notificaron de la “Revolución” de Mayo. El Pacto Neocolonial pensado por Canning (ahora Scalabrini Ortiz) tendrá su deslumbrante debut con el empréstito de la Baring Brothers‎ firmado con Bernardo González Rivadabia (no, no está mal escrito) más conocido como el Sapo del Diluvio inaugurando con él nuestra era colonial capitalista en la cual aún vivimos.

La ley de cereales (Corn Laws) fue un capítulo esencial para entender esta miniserie de la BBC sobre enredos y aventuras. La población mundial en el 1800 apenas alcanzaba los mil millones de personas, aumentando un 30% en el siguiente medio siglo. Hasta ese entonces, la aristocracia cerealera británica tenía sus excentricidades cubiertas, ya que la ley obligaba a la burguesía industrial para que sólo puedan surtirse de ellos, mediante medidas de proteccionismo arancelario. Este monopolio obviamente encarecía el precio del pan, pieza fundamental para la formación del salario de los trabajadores. Finalmente en 1846 la Cámara de los Comunes del Reino Unido libera de esta restricción a la burguesía industrial, permitiendo que bajen sus costos (y salarios) importando los cereales desde las colonias. El Corn Laws dio lugar al Libre Comercio, piedra fundamental del interés británico por sus queridas colonias, tanto al norte como al sur de las Américas. Y justamente piedras (adoquines) es lo que recibimos a partir de ese momento como lastre en los barcos británicos que se llevaron nuestro trigo.

La Vanguardia

Así como el 12 de octubre tiene un significado muy diferente para un porteño descendiente de los barcos y un integrante de los pueblos originarios, lo mismo debiera suceder con la “Revolución de Mayo” y las provincias argentinas.

En ese mismo 1810 nacía en Tucumán Juan Bautista Alberdi, quizás uno de los más lúcidos políticos argentinos. Sólo con su aporte se pudo comprender lo que significó la Revolución para el “resto” de los argentinos, ese resto que más tarde Sarmiento y Mitre denominarán como barbarie, no muy distante al pensamiento iluminista de Moreno. Mientras Buenos Aires lograba pasar de la dominación colonial española al neocolonialismo inglés, las Provincias del Rio de la Plata pasaban del colonialismo extranjero al porteño. Comenzando una época de persecución y exterminio a sus caudillos, representantes legítimos de esa Democracia Bárbara -como la denominaba Alberdi- e inaugurando lo que sería nuestra salvaje guerra interna entre Unitarios y Federales.

Finalmente todo se reduce a un viejo pero muy vigente debate sobre la “vanguardia política”. Quienes pertenecen a la vanguardia (o al menos así lo sienten) por definición están fuera de la masa, del pueblo, son adelantados que según el iluminismo interpretan las leyes de la historia y su visión preclara los pone en el futuro. Esta élite iluminada siente el derecho y el deber de compartir este futuro que le fue revelado con su nación, incluso subyugándola por la fuerza y el uso del terror, como describe Moreno en su Plan Revolucionario de Operaciones.

Otra corriente política prefiere los líderes que surgen de “interpretar” el pensamiento de las masas, brotan como emergentes del pueblo que los elige para guiar su camino. Estos políticos populares, como Hipólito Yrigoyen o Juan Domingo Perón recién llegarán a estas pampas un siglo después que Moreno, y dejarán el Liberalismo Excluyente de Sarmiento y Mitre, por el Integracionista que profesaba Alberdi.

Increíblemente el pueblo argentino aun no define qué tipo de liderazgo prefiere, y posiblemente la duda esté justificada. Los que buscan a los iluminados serán seducidos por discursos que comienzan con “Síganme…”, los demás buscarán la Patria en el otro.

Posiblemente la Revolución de Mayo de 1810 no pueda definirse justamente como una “revolución”, y 200 años después sigamos peleando por conseguir esa Libertad, Igualdad y Fraternidad, pero creo que finalmente nos estamos encaminando.

Política Moderna O Tradicional

A fines del Siglo XIX un matemático alemán publicó por primera vez la Teoría de Conjuntos, que un siglo más tarde se comenzaría a enseñar en nuestras pampas bajo el título de Matemática Moderna.
Yo cursé la primaria en los 70’, hace tiempo, cuando en los almacenes aún había gallegos y no chinos. En torno a la Matemática Moderna existía una curiosa discusión –un vivido y cómico ejemplo del nivel intelectual reinante- el Gobierno Militar llegó a prohibir alguno de sus contenidos por considerarlos “subversivos”. En el año 78 comencé la secundaria en el Colegio Pio IX, y hoy en día mantengo contacto con un numeroso grupo de aquellos noveles técnicos electrónicos.

En la víspera del 24 de marzo compartí un post de Artemio López con mis amigos del Pio, que nos desayunaba (después de 30 años) sobre un profesor y ex alumno que habían desaparecido pocos meses antes de nuestro arribo, me impresionó pensar que compartimos 6 años con profesores y salesianos que fueron sus compañeros pero nunca lo mencionaron. El recordatorio, justamente titulado Memoria, fue una mecha para la combustión espontanea de una catarata de apreciaciones sobre: qué estamos recordando, porqué se llegó al golpe de Estado, quiénes son las víctimas, la política K de DD.HH, e incluso “la teoría de los dos demonios” (por si la creían muerta).
Por un lado me resultó muy gratificante escuchar por primera vez las opiniones políticas de personas que conozco hace 30 años, en esa época nadie hablaba de política; por otro lado la alegría me duró poco cuando vi las sentencias de algunos sobre esos años y los actuales. De inmediato recordé una visita, que en la agonía de la dictadura nos hizo la periodista italiana Oriana Fallaci, ella nos espetó directo a la cara de Bernardo Neustadt (el reportaje es imperdible), que los argentinos llevábamos un enano fascista adentro. Hoy parece que ese enano creció y les sacó un par de cabezas a varios anfitriones.

Matemática Moderna o Tradicional


De las múltiples derivaciones que tuvo el debate una me dejó empantanado, me llevó a una nota anterior que vive aquí mismo (Dónde me pongo?) y a la vieja Matemática Moderna. La Teoría de Conjuntos nos enseñó la posibilidad de la “intersección”, o sea, la existencia de dos o más conjuntos que se superponen en un sector, compartiendo esa superficie común. Pareciera ser la figura más evolucionada para la democracia en los países civilizados, los diferentes partidos políticos se ordenarían en forma circular compartiendo un centro de coincidencias (el famoso tres/cuatrocosismo), que forman la base de un acuerdo para un futuro mejor de sus ciudadanos. Esto convalida el viejo axioma de “esto sólo lo solucionamos entre todos o…”, “juntos o dominados”, o emprendimientos más actuales como el “Plan 10/16” del Dr. Rodolfo Terragno que pretende remitir a la frase: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones” (Winston Churchill). Sin embargo, temas que claramente debieran estar en este conjunto de intersección como los Derechos Humanos, parecieran no ser tan obvios cuando repasamos el experimento con mis compañeros de colegio. ¿Es cierto que se puede debatir en política sin caer en la polarización?. Qué podemos esperar de nosotros mismos cuando nos convoquen a un acuerdo general para una educación de excelencia, ecologismo racional, profesionalización y transparencia del Estado, etcétera, si no podemos coincidir en reclamar justicia y castigo para quienes cometieron crímenes de lesa humanidad.

Con un poco de incredulidad y otro de resignación, abandonamos las aspiraciones del estadista y derrapamos hasta el viejo eje cartesiano unidimensional de la Matemática Tradicional, tan viejo como la Revolución Francesa, donde sólo podemos ordenar de izquierda a derecha. Y veo a un conjunto de argentinos atacar ferozmente la polarización en la política actual entre oficialismo y oposición, defendiendo la trinchera de quienes se mantienen críticos implacables del gobierno K, pero de ninguna manera se alinean en algún discurso de esta indefinible oposición que mezcla a Pino Solanas con Carlos Menem. Pareciera que este conjunto, sostiene la existencia de una “tercera posición” tan usada en nuestra historia, y su ubicación geográfica en términos de derecha e izquierda, sería motivo un largo e inútil debate.
Este esquema es más prejuicioso, clasista, irracional y berreta. Rápidamente serás clasificado en el segundo párrafo de tu discurso, y en muchos distritos burgueses te hallarán más “cool” si caes del lado opositor. Los de la tercera vía estarán más susceptibles cuando no sean reconocidos, sin embargo tendrán el mismo virus del prejuicio cuando escuchen la opinión ajena. Pero esta vieja geometría que parece tan absurda, comienza a tener sentido cuando se mira al país del ballotage, donde todo termina reducido a una elección presidencial, y esas complejas, elaboradas y en muchos casos certeras críticas de la tercera posición deben reordenarse dentro del conjunto A o dentro del B, SIN conjunto de intersección. El ejemplo más claro y reciente lo vimos en las últimas elecciones chilenas.

Concluimos que vivimos reclamando la política de Matemática Moderna, pero terminamos votando con la lógica de la Matemática Tradicional. Y en ambos casos, es muy recomendable saber a qué conjunto pertenecemos.

Sergio Marino

Nuestro Libre Albedrío

Me senté a ver otra película, otra más. Los rayos catódicos me provocan una adicción nociva… otra más. El subtitulado comenzó así: “Siempre creí que las cosas que uno no elige lo convierten en lo que es. La ciudad. El barrio. La familia. Aquí la gente siente orgullo por estas cosas. Como si fueran logros. Los cuerpos que recubren sus almas. Las ciudades que los envuelven”. De inmediato puse pausa y entendí que el precio por mi adicción ya estaba justificado con este mensaje.
Jean-Paul Sartre dijo: “el hombre nace libre, responsable y sin excusas”. Sin embargo, desde el día que llega al mundo y hasta que ejerce su libertad con la primer elección, a ese hombre se le ha dado una nacionalidad que lo ubicó en el mundo, un idioma para sólo entender parte de él, una familia que lo educó acorde a sus convicciones y credos, se le dio una raza que coloreó su piel, una clase social que condicionó su medio ambiente, se le dio una historia mucho antes que él elija ser parte de ella. Y entonces, en algún momento de su niñez, algún lazo sináptico se ilumina y él habrá tomado su primera decisión libre… libre?. Habrá elegido dentro de sus escasas opciones y sus muchos condicionamientos. Posiblemente habrá adoptado a su primer amigo, alguien parecido a él, con su mismo color de ojos o cabello, que va al mismo jardín de infantes, del mismo barrio donde vive su familia, una familia como la de él. Y así estableció el primer eslabón en su cadena de decisiones, eslabones que van condicionando su próxima decisión, decisiones que lo van convirtiendo en el hombre que es hoy, un hombre “libre”.

De ninguna manera mi pedantería llega a cuestionar la idea del amigo Sartre, no pretendo debatir sobre la libertad del hombre y mucho menos sus responsabilidades asociadas, sólo trato de ponerla en contexto, de ver cuán acotada es, entender lo estrecho del margen que nos permite torcer nuestro destino mediante el uso del libre albedrío.

Después de sumar innumerables eslabones, ese hombre se convirtió en un adulto inmerso en la cultura de la sociedad donde participa. Sigue eligiendo a sus amigos, que muy posiblemente sigan teniendo su color de piel, su clase social, sus mismas costumbres. Junto a ellos cambia ideas, conocimientos y experiencias, adoptará posiciones políticas e ideológicas.

Nuestro hombre se considera preparado para ejercer su libertad y tomar sus elecciones, se considera informado. Sin embargo Pascual Serrano afirmó: “Actualmente, el 80 por ciento de las noticias que circulan por el mundo proceden de cuatro agencias internacionales: Associated Press, United Press International, Reuters y Agence France Presse. Esas agencias son las que establecen el orden del día”. Este es un logro que debemos reconocer al neoliberalismo de la posguerra. Claro que ninguna de ellas se distinguió por incluir en esa agenda la visión del mundo árabe o comunista, las realidades de África o Latinoamérica. Obviamente esas agencias de noticias (que nos cuentan lo que pasa en el mundo), tienen una ideología y sus propios intereses, algo absolutamente normal e irreprochable. Y en el plano local el correlato es igualmente lógico tanto en concentración como en doctrinas, lo absurdo sería lo contrario, que una agencia de noticias neoliberal difunda la información en Argentina a través de medios socialistas.

Nuestro hombre arrastra esa pesada cadena de decisiones con escaso grado de libertad que lo trajeron hasta hoy, y ahora se informa con ese escaso grado de diversidad que estrecha aun más el margen de su libertad, pero aun así la oportunidad de cortar la cadena está ahí. Nuestro hombre (igual que vos) puede dejarse llevar plácidamente por la corriente de opinión dominante y pronunciar lo que alguien más ya pensó por él en alguna redacción, o puede aferrarse a ese minúsculo margen que le permite ejercer su libertad en mayúsculas (como hacía el General Francisco Serrano de Eduardo Galeano) y cuestionarse si ese mundo que le cuentan los diarios, para él está al revés.


"Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él". [Jean-Paul Sartre]

El libre albedrío que nos deja Internet, por Eli Pariser en la conferencia TED

Sergio Marino

Dónde me pongo?

En otra vida supe tener un bar, gran experiencia, interminable proveedor de anécdotas, enseñanzas, amigos, mujeres… o sea, menos plata me dio de todo. Por ubicarse en la Recoleta era muy visitado por importados (extranjeros) y eso me permitió ver algunas diferencias de nuestro comportamiento social, sólo curiosidades.

Nuestro Sentido Perimetral


Lo crucial es el comienzo de la noche, nuestra primera mesa. El bar está vacío y silencioso, todas sus mesas ordenadas y vestidas como en un desfile. La primera pareja de argentos asoma por la puerta tomados de la mano, más precisamente los dedos, se detiene en el umbral y se inclina hacia delante como pretendiendo olfatear algo, mira hacia el interior del salón fingiendo que busca a alguien pero al confirmarlo desierto murmuran –está vacío, ¿qué hacemos?– y decide que es buen momento para dar una vuelta y regresar en un rato. Atrás arriba un grupo de extranjeros, ya de lejos se los nota que son más ruidosos, traspasan el umbral sin identificar que eso es un límite, tenían decidido ir a mi bar y no perciben motivo para vacilar. Eligen una mesa céntrica del salón, iluminada y se dispondrán a continuar la charla que los trajo sin apreciar que son los únicos allí. La pareja local entrará después, y la segunda y la tercera, todas buscarán una “mesita junto a la pared”, optarán por las ubicaciones perimetrales y menos iluminadas, aunque la ventana no ofrezca una vista en especial. Los argentinos elegimos "protegernos" en el perímetro del salón, hablamos un poco más bajo y discretamente… quién sabrá por qué lo hacemos.

Nuestro Sentido Medio


Una vez relajados y entre amigos, mostramos un perfil que confronta con el Sentido Perimetral, cuando los argentinos nos definimos por el Medio. Hay dos clases de personas, las que creen que todo lo pueden catalogar en dos clases y las que no. Pero siguiendo la corriente a los etiquetadores, en la sociedad podemos elegir un clásico, la “lucha de clases”. Bien, aunque les parezca raro en la Argentina eso no existe, ni podrá existir ya que la mayoría prefiere autodefinirse como clase media, incluso crearán unas sub-clases para los border, la clase media-baja y media-alta cosa que nadie termine etiquetado como pobre o rico. Una familia que gane más de $7000 mensuales está dentro del 1% de los mejor remunerados del país, pero seguirán pensando que son de clase "media acomodada”. Entonces quién defenderá los intereses de los pobres?, o de los ricos?, qué importa si no tenemos.

Y coherentes con esta predilección por el Medio, vamos a elegir o definir con la misma cobardía nuestra ideología política (sí, dije ideología no se asuste, la creyeron muerta pero fue un error de tipeo involuntario en la redacción de un multimedios). Entonces diremos que somos de centro derecha o centro izquierda, un poquito más acá o más allá, pero nunca nos saldremos del centro por miedo a que nos apunten con el dedo. Inventaremos creativos eufemismos para definir la ideología de un partido político, y no reconocer jamás que es de derecha… sin ánimo de ofender.

Este gatopardismo político es sólo funcional a nuestros dirigentes y partidos sin ética, que intentan seducir con posiciones indefinidas o complacientes según la ocasión. Con múltiples caretas nos estafan como votantes, usando las encuestas de opinión como fuente para sus declaraciones políticas, sin recurrir nunca a las “convicciones” que sólo verán la luz cuando tengan el poder.
Usemos la nueva Ley de Partidos Políticos para exigir a los candidatos que se identifiquen ideológicamente, quién levanta las banderas del progresismo, socialismo o las del nacionalismo, capitalismo, liberalismo, etcétera. Propongamos que quienes tienen ideales debatan sus ideas, y no dejemos que el marketing oportunista ocupe el espacio con slogans vacios de significado y compromiso.

Y antes de exigir que se remueva la paja del ojo ajeno, sería muy bueno que nos definamos nosotros mismos. Como decía Matías mirando a cámara: Vos… ¿de qué lado estás?

Sergio Marino

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