Years and Years [*****]<br/> Este es el mundo que construimos

Bajar la Serie
Years and Years es sin duda una de las dos mejores series del 2019. En un futuro distópico pero cercano -al estilo Black Mirror- nos muestra la evolución de la familia Lyons en los próximos 15 años, pero su especial talento radica en desmantelar aquello que decía: “el que mucho abarca poco aprieta”, ya que contiene un universo inmenso en sólo 6 vertiginosos capítulos.

Russell T. Davies, su creador, incluye la temática del colectivo LGBT con gran altura, aborda la problemática de los movimientos migratorios, la alienación social producto de la tecnología, las implicancias del cambio climático, la crisis de representatividad política, el derrumbe económico, la precarización laboral, las trágicas consecuencias del Brexit y varios tópicos más, junto al devenir cotidiano de una familia centrada en una abuela y cuatro hermanos que nos representan sociológicamente, al estilo Carlos Saura en “Mamá cumple cien años”.

No creas que en las casualidades, Russell T. Davies antes de Years and Years creó la prestigiosísima “Doctor Who”. Algunos de sus episodios como Doctor Who: Turn Left (2008) y Doctor Who: The Sound of Drums (2007) se ven reflejados en la serie, y la similitud más notable es la reutilización del nombre Vivienne Rook. También es creador de las trilogías en serie: Torchwood y posteriormente Cucumber, Banana y Tofu. En el elenco es imposible no comenzar destacando la participación de Emma Thompson (The Children Act, Alone in Berlin, Carrington) que da vida a una populista de derecha que nos refleja a varios conocidos, a Rory Kinnear (Brexit: The Uncivil War, Penny Dreadful, Black Mirror: The National Anthem), la hermosa inglesa-sudafricana T'Nia Miller (Hatton Garden, Doctor Who), su hija en la ficción Lydia West y por supuesto la abuela encarnada en Anne Reid (Last Tango in Halifax, The Mother).

Lamentamos que Russell haya descartado una segunda temporada de la serie, pero eso constituye un motivo más para no perderse esta joyita de la BBC One / HBO / Canal+ que se consume en una maratón dominical. Los invito a no perderse esta Muy Buena serie [*****].



Mirá La Primer Temporada



TÍTULO ORIGINAL: Years and Years
AÑO: 2019
DURACIÓN: 60 min.
PAÍS: Reino Unido
DIRECTOR: Russell T. Davies (Creator), Simon Cellan Jones, Lisa Mulcahy
GUIÓN: Russell T. Davies
MÚSICA: Murray Gold
FOTOGRAFÍA: Tony Slater Ling, Stephen Murphy
REPARTO: Emma Thompson, Rory Kinnear, T'Nia Miller, Russell Tovey, Jessica Hynes, Ruth Madeley, Anne Reid, Jade Alleyne, Maxim Baldry, Sharon Duncan-Brewster, Andrew Joshi, Rachel Logan, George Bukhari, Mark Hugh-Williams, Zita Sattar, Tamar Baruch, Linda E Greenwood, Glen McCready, Julie Peasgood, Dino Fetscher, Alexander Armstrong, Jack Kane, Aqib Khan, Elly Condron, Ross Grant, Kieran O'Brien, Lydia West, Charlotte Asprey, Nila Aalia, Kath Hughes, Beatrice Curnew, Paul Merton, Ian Hislop, Jodie Prenger, David Crellin, Charles Armstrong, Siri Ellis, Simon Naylor, Mark Heal, Roger Ringrose, Adrianna Bertola, Andrew Byron, Sue Devaney, Emma Fielding, Craig Gazey, Gracy Goldman, Elie Haddad, Ellie Haddington, Luke Halliwell, Jane Hamer, Shannon Hayes, John Howarth, Perveen Hussain, Adam Karim, Lee Latchford-Evans, Jennifer Leong, James DeValera Mansfield, John Mcgrellis, Steve Money, Michael Moreland, Dermot O'Leary, Adele Oni, Andrew Readman, Lynn Roden, Monica Sagar, Dan Starkey, Mika Wingate
PRODUCTORA: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos-Francia; BBC One / HBO / Canal+ / Red Production Company
GÉNERO: Serie de TV. Drama | Miniserie de TV. Política
SINOPSIS: Miniserie de TV. 6 episodios. Narra la historia de la familia Lyon a lo largo de quince años clave de la sociedad británica, repletos de convulsos cambios políticos, económicos y tecnológicos.


¿Quién vigilará a los vigilantes?

El martes pasado partió una delegación encabezada por nuestro Maestro de Luz hacia la Unidad Básica, Amado Querido en Ezeiza. Fuimos de la partida el Joven Amor, Ari Lijalad, Edgardo Mocca, Tono el pequeño Bosñito y quien les habla.

Fue una de esas experiencias intransferibles, con sensaciones mezcladas. Una rara ocasión donde el medidor de lo emocional y lo intelectual toca picos simultáneos, en una charla que deseas no se termine nunca.

Como fue una experiencia indescriptible, por definición no seguiré intentando lo imposible, pero les cuento que me volví pensando en la famosa frase que se le adjudica a las Sátiras de Juvenal: “¿Quién vigilará a los vigilantes?”.

Esencialmente el problema fue planteado por Platón en la República, su obra sobre el gobierno y la moral. La sociedad perfecta, tal como la describe Sócrates. Donde “la clase guardiana” está para proteger a la ciudad.
Pero el cuestionamiento que Sócrates presenta es «¿quién guardará a los guardianes?», o «¿quién nos protegerá de los protectores?».
La respuesta de Platón es que ellos se cuidarán a sí mismos. Él sostiene que debemos decirles una “mentirita piadosa” a los guardianes, y hacerles creer que son mejores que nosotros. Por lo tanto, es su responsabilidad vigilar y proteger a los inferiores. Que debemos inculcarles una aversión por el poder o los privilegios, y ellos gobernarán porque creen que es justo que así sea, y no por ambición.

Con el diario del lunes podríamos decirle muchas cosas al naif de Platón, pero ya no creo que le importen. A quien sí le importó fue al Barón de Montesquieu, quien se inspiró en los tratadistas clásicos de la Antigüedad cuando acuñó su teoría sobre la división de poderes. Argumentando que: “todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder”.

En nuestra democracia representativa los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial del Estado son ejercidos por órganos del gobierno distintos, autónomos e independientes entre sí. Y justamente estas características les permiten controlarse unos a otros.
Cuando un poder incurre en esos abusos que menciona Montesquieu, son los otros poderes quienes intervienen y le muestran sus límites. Así nacen los vetos del Poder Ejecutivo, los juicios políticos del Poder Legislativo, o las declaraciones de inconstitucionalidad del Poder Judicial, entre las formas de limitar o corregir las desviaciones. O sea, si cada poder no se corrige a sí mismo, se espera que los otros poderes lo hagan.

Cuando volvíamos del pabellón para Presos Políticos que tienen en Ezeiza pensaba: está claro que el Poder Judicial es partícipe necesario del lawfare que nos llevó a esta situación vergonzante para todo argentino. Si el Poder Legislativo o el Ejecutivo no intervienen y corrigen esta desviación, no tenemos una verdadera división de poderes, y por lo tanto tampoco una democracia plena.


Sergio Marino
¿Cuál Fue El Mejor Gobierno De Tu Vida?

José María Muñoz hizo famosa la frase inconclusa de: “corner número…?”, era sólo un dato más que ilustraba al oyente sobre las instancias del partido. Así como la cantidad de tiros al arco o los amonestados hasta ese momento. Con el advenimiento de la tecnología supimos la cantidad de pases que dio cada jugador, los kilómetros que corrió y muchos otros datos entre coloridos e intrascendentes. Algunos valoran más la tenencia de pelota, otros se enorgullecen por tener la valla menos vencida, pero por suerte en fútbol todos saben que más allá de sus preferencias, el campeón será quien gane más partidos en el año.

En política no pasa lo mismo. Quizás por la falta de reglamento, quizás por la falta de instrucción, pero lo cierto es que no consensuamos un índice que defina la nota de un gobierno. En cada período electoral resurge la clásica pregunta “¿cuál fue el mejor gobierno de tu vida?”, y en las respuestas se reflejan las más diversas valoraciones.

Algunos te dicen -sin miedo a ser juzgados- el de “Illia por supuesto”.
Sin dudas tienen una valoración muy positiva sobre la ley 16.459, del salario mínimo, vital y móvil; la ley 16.463, de medicamentos o su política educativa.
Para estos algunos, seguramente no es relevante que haya asumido el gobierno con el principal partido de la oposición proscripto y su rival en la interna radical preso. Que haya reprimido a quienes pretendieron homenajear a las personas fusiladas en 1956. O que haya terminado su gobierno prohibiendo las actividades políticas de los sindicatos.

Otros se identifican con el desarrollismo de Frondizi, sin tener muy en claro si estaban vivos para esa fecha o qué significa desarrollismo hoy en día. Y otros dirán bien fuerte “Perón”, sin aclarar a cuál de sus tres gobiernos se refieren.
Determinar cuál fue el mejor gobierno es tan difícil como definir al campeón en un torneo de fútbol sin arcos. Se entiende?

Veamos las diferentes tablas de posiciones.

Frustrado por esta falta de reglamento político, me fijé cómo trataban a este problema en el mundo. Y encontré los índices más creativos, como el Índice Global de Innovación, el de Estados Frágiles, el de Derecho a la Información y muchos más.
Están quienes sostienen que el valor más importante de un país radica en su capacidad intelectual, y por lo tanto ponderan los países en función de las patentes que se hayan generado y registrado en ellos. También están quienes valoran el desarrollo de un país en función del estándar de vida que llevan sus sectores más indefensos, niños y ancianos. Y otros que generan índices acorde al estado de su población carcelaria, como muestra de su evolución y sensibilidad social.

Pero también están los índices más tradicionales o económicos. Por ejemplo la Deuda Per Capita, según la cual un alemán está tres veces más endeudado que un argentino (2018 = alemán 29.433u$ /argentino 10.029u$), o el porcentaje que representa la Deuda respecto al PIB, donde estamos unos puntos mejor que España (2018 = Argentina 86,06% / España 97,60%), o el Gasto Público Per Capita, donde nos mostramos un poco más ahorrativos que los uruguayos (2018 = Uruguay 5.740u$ / Argentina 4.533u$), o el Gasto Público en Salud Per Capita, según el cual nosotros invertimos tres veces más en nuestra salud que los mejicanos (2016 = México 241u$ / Argentina 711u$), y así podríamos seguir interminablemente comparando rankings entre países y aplicar esto mismo para calificar nuestros gobiernos. Pero como ya definimos que este es un partido sin arcos, me permitiré opinar sobre cuáles debieran ser “para mi” los arcos que midan a nuestro campeón.

Un claro “arco” económico debiera ser el PIB Per Capita. El valor monetario de la producción de bienes y servicios, dividido por la cantidad de argentinos. Sería muy extraño que valoremos positivamente a un gobierno que haya reducido la torta a comer por los argentinos.

El otro “arco” social debiera ser el Coeficiente de Gini. Una metodología para medir la desigualdad social de ingresos, ideada por el estadista italiano Corrado Gini. Porque si la torta crece, pero también lo hace la desigualdad, las porciones que come el pueblo no aumentan, incluso pueden reducirse.

Ahora que puse mis arcos, quise contar los goles desde la vuelta a la democracia, y para eso le pedí algunos numeritos al amigo Sergio Chouza.

  • ⇒ El gobierno de Raúl Alfonsín tuvo muchas cosas ponderables pero en estos arcos no dio ni un tiro en el palo. El PIB Per Capita en su gobierno cayó un 12,3% y la desigualdad que en 86’ estaba en 0,428 creció un 11,2% al entregar el mando.

  • ⇒ Los diez años de Carlos Menem pintan un significativo crecimiento del PIB Per Capita del 28,8 %, pero la desigualdad siguió incrementándose en un 13,3% hasta el 99’.

  • ⇒ Y llegaron los dos años de De la Rúa, donde no hay sorpresas. El PIB Per Capita cayó nuevamente un 7,2% y el coeficiente de Gini mostró como se incrementaba la desigualdad en otro 12,25%.

  • ⇒ El gobierno de Eduardo Duhalde -con el default y la enorme devaluación- produjo una nueva caída del PIB Per Capita del 11,9% dejando cada porción de torta similar al gobierno de Alfonsín, pero con una diferencia importante, la desigualdad llegó a su récord con un coeficiente de Gini en 0,538. La torta era igual a 20 años atrás, pero sólo la comían muy pocos.

  • ⇒ Otro que no dio sorpresas fue Ojitos de Cielo y la mejor comparsa de los últimos 50 abriles. Como habrán adivinado el crecimiento invisible del PIB Per Capita cayó en su gobierno un 8,4% aproximadamente, y la desigualdad se incrementó otro 7,35% en el coeficiente de Gini. No hace falta adjetivar.


Es fácil ver que en este campeonato ningún gobierno pudo mostrar un crecimiento de la torta y una mejor distribución a la vez, dejando la tabla de posiciones sólo para definir cuál fue el peor.



Pero no, no me olvido del mejor gobierno en mi vida.
  • ⇒ En los 12 años de kirchnerismo el PIB Per Capita creció un 51,1% (sí, esa enormidad) y el coeficiente de Gini muestra una reducción en la desigualdad del 41,3% (0,538 al 0,42), corrigiendo todos los perjuicios que habíamos sufrido en democracia y aún más. No sólo es el único con goles en los dos arcos, son dos golazos!

Ahora contame vos, ¿cuál fue el mejor gobierno de tu vida?

Sergio Marino
Defendiendo la Grieta

En estas fechas, si algo abunda es el vitel toné y los balances de vida, los pros y contras sobre el año que nos dejó. Sentí que La Radio MAK no debía estar ajena a la tradición y era oportuno reflexionar sobre lo políticamente incorrecto que hoy nos suena su slogan: “Defendiendo la Grieta”.

Hagamos un poquito de historia.

Todos y todas estudiamos en el cole cómo estaba compuesta nuestra Primera Junta de gobierno. Pero quizás no todos nos preguntamos por qué, siendo una Revolución para liberarnos de un gobierno español, dos de esos vocales eran comerciantes “españoles”? Por qué no todos asistieron a la Jabonería de Vieytes?, y sólo los morenistas clamaban por una revolución con libertad, igualdad y fraternidad a la francesa. Mientras que los saavedristas sólo reclamaban un #cambio de gobernantes, sin cambiar las bases de la sociedad, ni a sus privilegiados.
Así parimos a nuestra patria en 1810, con una enorme grieta que la partía al medio y terminó matando a nuestro Mariano Moreno, y tirándolo al océano envuelto en una bandera inglesa.

Medio siglo después, esa misma grieta nos llevó a una guerra entre argentinos, una guerra sangrienta y salvaje. Hoy los palermitanos se divierten corriendo en el patio trasero de Rosas. Trotan sin tener el menor registro sobre el origen que tiene ese césped o ese lago. La grieta lo tragó en la historia, al igual que a su mansión donde no dejaron ni un ladrillo en pie.

Después de otro medio siglo, un grupo de subversivos en Córdoba secuestraban al Vicepresidente Alcorta exigiendo la renuncia del Presidente Manuel Quintana. Así nacía el Partido “centenario” Radical que logra el voto universal, secreto y obligatorio, inaugura el primer gobierno “nac & pop”, y termina con el primer golpe militar argentino (el primero de muchos). Porque en ese entonces, la grieta estaba tan viva como siempre.

En otro medio siglo, los anti-personalistas (o anti-Yrigoyenistas) pasarían a llamarse anti-peronistas -porque los gorilas siempre fueron “anti”- y surgiría el General cambiándolo todo. En esta oportunidad, los guardianes de las instituciones, la república y coso, pretendieron cerrar la grieta bombardeando la Plaza de Mayo, proscribiendo a la mitad de los argentinos y fusilando a sus dirigentes. Más tarde van a desaparecer 30.000 compañeros y compañeras, sólo para recordarnos de qué lado de la grieta están.

Y otra vez… medio siglo después surge un nuevo gobierno nacional y popular, que saca al país de su peor crisis económica y social. Para que un operador de prensa nos cuente en una entrega de premios, que el kirchnerismo creó la grieta y es responsable por dividir a los argentinos.

Quiero enfocar el medio vaso lleno.

Acabamos de vencer democráticamente al peor gobierno desde la vuelta a la democracia, y si bien a muchos de ellos les hubiera gustado tirarla a ella al océano y fusilar a nuestros referentes, sólo llegaron a conformar esta santa trinidad entre servicios, medios de comunicación y Poder Judicial bautizada “lawfare”, para encarcelar a Milagro, a Amado y tantos más que nos duelen muchísimo, pero pronto vamos a recuperar.

La chica que nos gusta les dijo “armen un partido y ganen elecciones”, y por primera vez en 200 años lo hicieron. Llegaron al poder sin un golpe de estado. Sin cooptar al justicialismo o al radicalismo. Llegaron con sus titulares, que muy lejos estaban de ser el mejor equipo de los últimos cincuenta años, y nos dejaron jugando el descenso… pero llegaron ellos, con sus caras a la vista y mostrándose tal cual son.

A pesar que las heridas son muy recientes y aún nos duelen mucho, esta vez fue mejor… créanme, llegaron con su propio partido y los sacamos con votos. Pero no nos engañemos, pensar que nunca volverán es una linda utopía, pero es ingenua. Les juro que lo digo con pesar, pero la alternancia pendular es una maldita condena para un país que nació partido al medio. Y por eso no sólo debemos trabajar en mejorarnos, también debemos erosionarlos, para transformarlos, para empujarlos a que abandonen esa derecha oligárquica y apátrida, y se conviertan finalmente en una derecha nacional.

Y lo más importante, que nosotros volvamos realmente mejores “de la memoria” y nunca más nos olvidemos lo que nos espera… del otro lado de la grita.

Sergio Marino

templateify.com/contact

templateify.com/contact

http://bit.ly/themepassion

templateify.com/contact